www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Entre risas y cafés

Natalia K. Denisova
sábado 09 de septiembre de 2017, 21:12h

En medio del drama alguien se lo está pasando bien. Me alegro que por lo menos algunos lo estén pasando bien. El golpe de Estado que se ha dado en Cataluña por un lado, y el malestar generalizado entre la población no sumergida todavía en una deprimente indiferencia por otro, no son las circunstancias más adecuadas para disfrutar de la vida. Por eso, me alegro de que Alicia Sánchez Camacho, Secretaría del Congreso de los Diputados, y Andrea Levy, diputada del Parlamento catalán y vicesecretaria del PP de Estudios, hayan disfrutado de un cafelito en una buena compañía. Las risas y buen “rollo” que observamos en el vídeo entre Sánchez Camacho, Levy y Puigdemont es simpático, ligero, alegre… Vamos, una divertida anécdota como nos dicen los periódicos, siguiendo la línea marcada por el PP.

El suceso podría ser una anécdota acaecida en el bar del parlamento regional, si no tuviera lugar después de la sesión durante la cual se aprobó la ley para convocar un referéndum ilegal. Dado que ya está aprobada la ley de Transitoriedad, es decir, la que regirá a la Cataluña independiente, las risas “de café” entre Puigdemont y las políticas del PP es de asombrosa normalidad. ¿Reírse con tal serenidad con los votan y pactan la ruptura de España? Dos pueden ser las razones para esta bochornosa escena: las protagonistas son unas inconscientes, por decirlo de manera educada, o la desconexión que se está debatiendo es un esperpento que no tiene ninguna trascendencia en la vida de España. A muchos les gustaría creer que la segunda suposición es real, sobre todo, al señor de la barba que se aloja temporalmente en el palacio de la Moncloa. Sin embargo, los acontecimientos muestran que no es así. Entonces peor que el bochorno, es la frivolidad de estas señoras, que parecen desconocer los roles que ellas desempeñan dentro del Estado y en su partido político. “¡Café para todos!” y “endulcemos la vida”, señoras, son frases de verduleras, que por su profesión deben ser alegres y tratar bien a todos. Pero no son apropiadas, y menos en estas circunstancias, puestas en las bocas de Camacho y Levy, cuyas proclamas airosas escuchamos en las radios y televisiones. Es indignante que Puigdemont diga “¡café para todos!”, resulta asqueroso la falta de conciencia de un político que está matando de lo que vive.

Es inaceptable, dirán los bienintencionados, tratar sin cortesía a los “colegas” del parlamento fuera del hemiciclo. Es posible, pero tampoco es aceptable reír las bromas de los que destruyen la convivencia normal en una región de España y hacen peligrar la democracia española. No tiene un pase este video. Las risas de las peperas son impropias cuando la actuación de cada político afecta la credibilidad de España en el mundo. ¿Acaso no ha caído el Ibex 35 y no ha marcado un nuevo mínimo? ¿Acaso España ha recuperado los salarios de la época antes de la crisis? ¿Acaso no crece la deuda pública y no supera con creces 100% del PIB? ¡Ah!, ¿todo esto no tiene nada que ver con el receso en el parlamento catalán para tomar un café? Los que asumen que una cosa no va con la otra no pueden dedicarse a la política. Por lo menos, a buscar la política menos mala para la nación española en su conjunto.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (11)    No(0)

+
2 comentarios