TRIBUNA
Acúmulo de conflictos en Oriente Medio
lunes 23 de octubre de 2017, 20:30h
Después de la reciente derrota del Estado Islámico (Daesh), sellada con el cruento sitio de Mosul, Kirkuk y Raqa, es altamente probable que Oriente Medio siga siendo el polvorín al que nos ha acostumbrado ese cruce de caminos tortuosos que se san cita en la región. Y no es menos probable que los actuales fragmentos territoriales que constituían el Iraq anterior a 2003 vuelvan a cimentar el epicentro de una nueva crisis diplomática (y posible guerra intestina) en Oriente Medio.
Si por un momento bajamos la mirada desde Mesopotamia a las aguas del golfo Pérsico, no sería excusable en este esbozo pasar de largo por otro conflicto que viene larvándose desde el mes de junio pasado. Fue entonces cuando los Gobiernos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y el Reino de Baréin convinieron en decretar un bloqueo económico-financiero al Principado de Catar ─miembro también, como los países anteriormente citados─ del consejo de cooperación de países árabes, ribereños todos, del Golfo. El detonante del bloqueo contra Catar parece fundamentarse en el presunto apoyo de este principado a la plaga de terrorismo que se ha extendido a escala planetaria desde hace un par de decenios.
Los efectos del bloqueo no solo afectan a las interrelaciones institucionales de los países miembros de aquel consejo, si no también a los núcleos de población catarí establecidos en Arabia Saudí, Emiratos y Baréin (con la República de Egipto como “agregado”); y viceversa, claro está. El comité nacional de derechos humanos establecido en Doha ha venido elevando a varias instituciones, foros y medios de comunicación los fundamentos de sus denuncias y reclamaciones por el “infundado” cargo en que se apoya el bloqueo de sus intereses y personalidad jurídica desde junio pasado. La tensa situación que ha generado el bloqueo no ha hecho sino acentuarse cuando el Gobierno de Arabia Saudí ha restringido severamente la visita ritual de ciudadanos cataríes a los santos lugares del islam en Medina y La Meca. Es evidente que una medida de esta naturaleza siempre ha provocado el enardecimiento de los creyentes de turno que han sido discriminados, indistintamente del ámbito judeo-cristiano o musulmán en que tal medida se haya llevado a cabo. En suma, este otro conflicto regional ha venido a “echar más leña al fuego” de Oriente Próximo y Medio.
A lo ya expuesto, se añaden las reiteradas reticencias de la Casa Blanca norteamericana con respecto al acuerdo que firmaron en 2015 los miembros del consejo de seguridad de la ONU con Irán, en lo tocante al acceso nuclear de Teherán (bajo la estricta inspección por parte de la agencia internacional de energía atómica). Este extremo ha venido a saturar más, si cabe, la atmósfera sobrecargada de belicosidad que no ha dejado de prevalecer en la región desde el final de la Primera Guerra Mundial.
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Historiador. Profesor emérito (UNED)
VÍCTOR MORALES LEZCANO es director del Seminario de Fuentes
Orales y Gráficas (UNED) y autor de varias monografías
sobre España y el Magreb
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