Euroliga. El CSKA del 'Chacho' Rodríguez alecciona al Barcelona | 92-78
EL IMPARCIAL
sábado 02 de diciembre de 2017, 03:16h
El último cuarto explosivo ruso decidió el partido con claridad.
El guadianesco Barcelona plantó cara al favorito CSKA en Moscú. Lo hizo sabiendo que hacía un lustro que no ganaban en tal cancha y cuando todavía no han logrado ganar fuera del Palau en lo que va de Euroliga. Ya en la décima jornada, con la presión clasificatoria vigente, los de Sito Alonso supieron contener a De Colo en la salida rusa. Hunter también parecía estar afinado de inicio pero los visitantes consiguieron congelar el juego y conducirlo hacia la escena que el es favorable.
Así, aguantarían los visitantes a cinco puntos hasta que Heurtel, Sanders y Moerman impusieron su voluntad remontando (15-18 en el minuto 7) para el emoate con el que concluyeron los primeros 10 minuto (24-24). Entonces, entraría la rotación con Pressey, Tomic y Claver tomando el relevo que sólo mantenía en pista a Moerman. Se trataba de desafiar el físico local con centímetros y juego al poste. Esa amenaza permitiría brillar a un Koponen desatendido. El finés atinó dos triples que rompieron la igualdad y pusieron al Barça otra vez al mando (31-34 en el minuto 15).
Dimitris Itoudis pidió tiempo ante la deriva del duelo y sus indicaciones desembocaron en la buscada reacción y aceleración de sus pupilos. De Colo dirigió y Clyburn ejecutó. Se conformó un parcial de 12-3 que devolvió el timón a los rusos. Alcanzarían los moscotivas en este tramo una nueva máxima ventaja (43-37). Se aferrarían los azulgrana a Seraphin para llegar al descanso cerca (43-39).
El ex NBA defendería su jerarquía en la pintura y Heurtel le apoyaría desde fuera para el 48 iguales del minuto 25. Sin embargo, el CSKA lo perdonaba el ratio creciente de pérdidas azulgranas. Los visitantes sumarían 15 imprecisiones en todo el duelo y el 57-51 recuperó el ritmo moscotiva cuando Hanga, Sanders, Higgins y Clayburg discutían sobre la puntería exterior.Pero el intercambio de golpes era beneficioso para los rusos, que se fueron al cuarto final con un cómodo 66-58.
Los 10 minutos postreros arrancaron con un respingo culé. Koponen, Oriola, Hanga y Pressey sumaron a ambos lados de la cancha para relativizar la técnica pitada a su entrenador y fijar el 75-75 del minuto 34. Todo aparentaba esar igualado y los catalanes vislumbraban el espaldarazo que necesitaban ante un candidato a todo.
Y, con De Colo en el banquillo, gritó protagonismo un Sergio Rodríguez a cero hasta entonces. Dos triples encadenados con su firme arrancaron un 13-0 de parcial que resolvió el duelo. En tres minutos, y al galope del canario, el fogonazo cegó a un Barça que no encontró respuesta y queda con cuatro triunfos y seis derrotas antes de competir con Fenerbahce y Madrid.