La Audiencia Nacional ha condenado a dos años de prisión al Francisco Granados por el chivatazo de la operación Púnica. La misma pena ha sido impuesta al guardia civil José Manuel Talamino que le dio la información al exconsejero madrileño. El tercer acusado, José Luis Caro Vinagre, se enfrenta a un año y medio de prisión.
Los tres son responsables, según la Audiencia, de un delito de revelación de secretos. La óperación Púnica produjo "un intento daño tanto a la causa pública como al esclarecimiento de los hechos y sus autores, y permitió a los investigados la destrucción de pruebas y la ocultación de dinero".
Granados abandonó la prisión de Estremera el pasado mes de junio tras permanecer 33 meses encarcelado por blanqueo de capitales y fraude.
En la sentencia, los magistrados condenan a Granados y a Caro Vinagre como autores de un delito agravado de aprovechamiento de secreto revelado por funcionario público y a Talamino por uno de violación de secreto agravado. Además, a este último se le impone una pena de cuatro años de inhabilitación especial para empleo o cargo público.