Llaman a la Policía creyendo que el 'expresident' está en Madrid y la Guardia Civil registra el avión privado de Guardiola.
Seguro que han sido muchos los que alguna vez han divagado sobre cómo podría ser la detención de Carles Puigdemont. Sin embargo, no habrían imaginado que ésta pudiese llegar a ser tan divertida y cómica.
Un vecino de Torrejón de Ardoz (Madrid) llamó este jueves al 091 para informar de que el expresident huido a Bruselas se encontraba por los alrededores, dentro de las fronteras españolas. Según la descripción del testigo, portaba una estelada y una bufanda amarilla. Claramente tenía que ser él. Sin duda alguna. Llevando todas las insignias independentistas a la vista para no pasar desapercibido.
Seis agentes de la Policía Nacional se presentaron en el lugar de los hechos dispuestos a detener al fugitivo de la justicia cuando avistaron que todo aquello era una grabación para el programa de El Intermedio.
El humorista Joaquín Reyes, caracterizado de Puigdemont, aún se ríe de aquel momento aunque asegura que pasó "sustico". Según ha relatado, los policías que se acercaron iban andando y no corriendo porque seguramente "se olieron la tostada". Llegaron incluso a tomárselo como una broma.
La situación fue tan disparatada que hacer cualquier chiste ahora resulta una tarea complicada, casi imposible. De hecho, los tuiteros no se han atrevido a realizar ningún meme. No obstante, como no podría ser de otra forma, se han reído, y mucho.
El sketch se emitirá el próximo lunes, aunque sin rastro de la Policía. "No ha sido secuestrado", ha bromeado Reyes.
El afán por detener a Puigdemont es tal que la Guardia Civil llegó a registrar el pasado domingo el avión privado de Pep Guardiola. El entrenador viajaba desde Manchester con su familia para visitar la ciudad condal cuando los agentes le sorprendieron en el aeropuerto de El Prat buscando al expresidente catalán.