TRIBUNALES
Por qué calla el testigo clave contra el presunto testaferro de Obiang
EL IMPARCIAL
viernes 13 de abril de 2018, 09:39h
La familia Kokorev está acusada de blanquear dinero del dictador de Guinea Ecuatorial.
Abundantes correos electrónicos a los que ha accedido El Imparcial dejan al descubierto las presuntas motivaciones de Ismael Gerli, el principal testigo acusador en el proceso por presunto blanqueo de capitales que se sigue en Las Palmas contra el empresario hispano-ruso Vladimir Kokorev, señalado por ser aparentemente testaferro de Teodoro Obiang en España.
Tras la declaración de Gerli ante agentes policiales hace tres años, este testigo se ha negado a comparecer por videoconferencia aportando nuevos datos a una investigación en la que se busca, desde hace diez años, dilucidar el origen de unos veinte millones de euros.
Tanto la jueza Ana Isabel de Vega como el fiscal Luis del Río ya tenían conocimiento de la relación extraprocesal que mantuvieron durante un largo tiempo a través de correos electrónicos el testigo Gerli y dos agentes policiales de la UDYCO canaria. También jueza y fiscal tienen conocimiento de la posición sobre este testigo fundamental de los abogados de Vladimir Kokorev: no habría ningún inconveniente en que esta persona compareciese si se abriera finalmente el juicio oral. Al contrario, los letrados tienen especial interés en interrogarle sobre aspectos esenciales de la instrucción y que subrayarían la inocencia de Vladimir Kokorev.
Precisamente por eso no admiten que el testimonio de Gerli pueda llevarse a cabo antes del eventual juicio como ‘prueba preconstituida’, es decir, como prueba que no podría ser reproducida en el acto del juicio oral y que debería ser recogida de forma inminente. Muy al contrario, si este testimonio sólo estuviese dispuesto a comparecer en estos términos esto significaría que casi con total seguridad desaparecería del procedimiento en adelante. Y por tanto no podría ser interrogado en el hipotético juicio sobre sus tejemanejes con el juzgado y la policía canaria, de los que apenas se conoce la punta del iceberg.
Por otra parte, y mientras la fiscalía anticorrupción sigue sin pronunciarse después de un mes y medio sobre un informe pericial que acredita la manipulación por parte de la UDYCO de algunos soportes informáticos que serían propiedad de la familia Kokorev, El Imparcial ha accedido a correos que el testigo Ismael Gerli se cruzó tanto con la policía (en clave supuestamente informadora y colaboradora) como con Kokorev (en clave amenazante).
En esos mensajes, el testimonio que ha permanecido mudo durante tres años (y que fue en su día asesor fiscal de Vladimir Kokorev) le reclama en tono despectivo y agresivo dinero a “los rusos”. En algunos correos hay una reiteración constante de amenazas, incluyendo la de calumniarles en medios de comunicación, y les avisa de que “tienen mucho que perder”.
Asimismo, y literalmente, les declara “la guerra” en algunos de los correos y les chantajea asegurando que si no se le abona un finiquito “estaré formalmente enviando lo que tengo”, en referencia a documentación que pondría en manos de la UDYCO canaria y que revelarían actividades económicas ilícitas del empresario, ya jubilado, enfermo y residente (con el pasaporte provisionalmente retirado) en Las Palmas.
En contraposición a este tono, el testigo sobre el que pivota gran parte de la acusación manifesta una personalidad y una actitud totalmente opuesta, habla de intengar llegar a “un entendimiento razonable para todos”. Aún más, este testimonio volvió una y otra vez a la carga reiterando mensajes en los que condicionaba el sentido de su declaración a varios pagos en metálico.
El abogado acusador de Kokorev, ahora defiende a Falciani
Jueza y fiscal tienen conocimiento de las maniobras realizadas por este testigo hace tres años, cuando tras dejar de trabajar para Vladimir Kokorev (del que fue empleado durante una década) comenzó a plantearle reclamaciones económicas “agresivas”, amenazó con “pasar al ataque” y aparentemente trazó un plan de extorsión contra la persona a la que señala como ‘hombre de paja’ del líder de Guinea Ecuatorial.
Este laberíntico caso se prolonga sin un horizonte para el juicio claro tras una querella promovida por la Asociación Pro Derechos Humanos de España, una ONG que dice “defender los derechos humanos en todas sus vertientes y en todos los lugares. En su origen, la acción que se desvió hacia Vladimir Kokorev por ser ‘amigo’ de Teodoro Obiang iba dirigida contra amigos y familiares del Jefe de Estado ecuatoguineano, que presuntamente evadían dinero de su país y adquirían inmuebles en España. Ninguno de los supuestamente defraudadores está inmerso ahora en ningún proceso judicial.
El letrado que dirige la acusación contra Kokorev, Manuel Ollé Sesé, acaba de asumir casualmente la defensa del experto informático Hervé Falciani. El ex empleado del banco suizo HSBC era detenido por la Policía Nacional la semana pasada para su extradición a Suiza en virtud de la orden de detención y entrega a las autoridades helvéticas.