El club catalán no ha especificado qué tiene en mente para reclamar la libertad de los presos separatistas.
"Vivimos una final en un entorno social y político excepcional. El club irá madurando esta situación y, si tiene que tomar una decisión antes de la final de la Copa del Rey, lo anunciará", declaró el portavoz del Fútbol Club Barcelona, Josep Vives, en la rueda de prensa posterior a la reunión ordinaria que celebra la junta directiva azulgrana en el Camp Nou. De esta manera se ha expuesto lo que la rumorología estaba susurrando: el coloso del balompió usará el escenario de la final para reivindicar la libertad de Oriol Junqueras y compañía.
"No nos gusta que nadie silbe a nadie, pero siempre respetamos la libertad de expresión. La libertad de expresión nunca nos ha dado miedo", ha reclacado Vives, un directivo que ha sido el encargado de publicar el posicionamineto político del club en estos meses, después de que el propio Josep María Bartomeu aclarara ante los micrófonos los motivos por los que el líder de LaLiga jugó su partido como local ante Las Palmas sun público en el graderío.
Fue en el pasado 1 de octubre, el día del refendédum ilegal secesionista. En aquella jornada se visualizó con nitidez lo específico de la posición del Barça, al menos de su directiva y de algunos de sus jugadores, sobre el desafío al Estado que ha implementado el bloque independentista. Tras amenazar con suspender la participación del equipo en aquel encuentro, toda vez que Javier Tebas le explicó al presidente culé la multa y la sanción de puntos -gruesa- que conllevaría una maniobra de ese tipo, todo quedó en una tribuna vacía que saltaría a las portadas de todo el planeta. Se consiguió "internacionalizar" el asunto.
El partido contra Las Palmas se jugó a puerta cerrada para "visibilizar nuestra indignación ante todo el mundo", proclamó Bartomeu. "Había muchas cosas en juego, y tuvimos que tratarlo con los diferentes estamentos del Club: directiva, ejecutivos, técnicos y jugadores. Finalmente, decidí que jugaríamos el partido, pero de una manera excepcional: a puerta cerrada", añadió antes de recalcar el compromiso del club "con su gente y sus libertades, un compromiso al que el Club ha sido fiel en sus 118 años de historia, aprovechando su presencia en organismos deportivos internacionales y en todas las oportunidades que se nos presenten".
"Vamos a seguir contando al mundo la realidad que vive en Cataluña" expuso en aquellos tiempos un dirigente que había tenido que sortear presiones de la Generalidad para que el Barça se pronunciara en favor de la independencia. "Pedimos respeto por los ciudadanos de Cataluña y nos ponemos, una vez más, junto a sus legítimos representantes. Los catalanes nos hemos ganado el derecho a ser escuchados. Como una de las entidades referentes del país, hacemos una apelación a encontrar soluciones políticas, desde el respeto a la voluntad de la ciudadanía", subrayó ese 1-O.
Pasados los meses, y con el Govern ausente de conformación todavía, fue Javier Tebas el que hizo al Barcelona recordar su postura política. El presidente de LaLiga fue vehemente y contundente al ser pregunta por una posible nueva pitada en la final copera. "Yo siempre he manifestado que se debería sancionar, incluso llegar, por qué no, a suspender un partido, pero como no se legisla en ese camino yo no puedo cambiarlo", señaló en una charla con la web Eldebatedehoy.es.
"Ya no digo que es ‘previsible’, se pitará. Decir ‘previsible’ es un acto de buena voluntad. Dentro de no mucho tendría que cambiar, tendría que aplicarse el 155 dentro del Wanda Metropolitano", arguyó. Esas palabras fueron rápidamente contestadas por el portavoz Josep Vives. "Desde el FC Barcelona exigimos al señor Tebas que se centre en el trabajo que sabe hacer: la gestión económica y comercial de la organización en beneficio de todos sus integrantes. Y que se abstenga absolutamente de hacer declaraciones de esta naturaleza, que no son de su competencia ni contribuyen en ningún caso a generar el mejor ambiente de cara a la final de la Copa del Rey", reclamó.
"Las declaraciones del señor Tebas son inadmisibles e impropias de alguien que tiene la responsabilidad de representar a un colectivo que agrupa a todos los clubes de la Liga", prosiguió el directivo que en estas horas ha destapado la posibilidad de que el Barça desarrolle alguna suerte de protesta orquestada porla encarcelación de los políticos catalanes acusados de rebelión, sedición y malversación. En todo caso, ha aclarado que será "pacífica y respetuosa". Todo ello en el día en que se ha anunciado que don Felipe acudirá al partido.