Los editoriales de los principales medios de tirada nacional abogan por una revisión de la sentencia.
El veredicto sobre La Manada "abre un debate sobre los delitos sexuales", dice El País en uno de sus editoriales de este viernes, en el que añade que la distinción legal "conduce a la hiriente cuestión de cuánto se tiene que resistir una persona para evitar ser violada sin jugarse ni la integridad física ni la vida".
El Mundo opina en su editorial que el fallo de la Audiencia de Navarra es "discutible" y afirma que aunque nueve años de condena "no es poco", negar la violación "indigna a quienes entienden que la mujer ha de ofrecer resistencia para acreditar la pena mayor". Añade que "apelar al 'veredicto social' como alternativa visceral al derecho supone retroceder a los tiempos en que el escarmiento justiciero y no la laboriosa decantación de evidencias racionales decidían sobre la vida y la libertad del procesado".
ABC señala en su editorial que la "división interna del tribunal refleja las extraordinarias dificultades en la valoración de la prueba". Da la impresión, dice, "que han visto juicios distintos y no cabe duda de que los recursos ante el TSJN y el Supremo se presentan como nuevas oportunidades para revisar que algunos han utilizado para poner en cuestión la calidad de la Justicia y el Estado de Derecho".
Carlos Herrera escribe en su columna sobre la sentencia: "Tenemos todo el derecho a dudar de la verdad judicial y a criticarla con toda contundencia, lo cual es compatble con el respeto al Estado de Derecho. Y a repugnarnos con que, en poco tiempo, estos tipos estén en la calle. Pero hay que leerse la sentencia".
La Razón entiende, por su parte, que los hechos probados "se ajustan a lo que se entiende por una violación, en este caso grupal, sobre una mujer indefensa e intimidada, aunque sólo fuera por el mero número de participantes". Además, confía en el que "otras instancias judiciales determinen una interpretación más ajustada al relato o, incluso, que la jurisprudencia del Tribunal Supremo aclare con mayor precisión los condicionantes de la tipificación de los delitos contra la libertad sexual de las personas".