Todos los políticos dicen, siempre que una encuesta o sondeo no es favorable a sus intereses, que el resultado responde a la fotografía concreta de un momento determinado y que solo marcan una tendencia. Lo cierto es que en los últimos meses están coincidiendo de forma casi consecutiva muchas fotografías concretas de muchos momentos determinados en los que la formación que lidera Albert Rivera obtiene unos resultados en alza.
Otra de las objeciones que se suele hacer a las encuestas es que siempre favorecen a los intereses de quien las encarga, que si el promotor es un medio de comunicación de una determinada ideología, los resultados de ese sondeo serán siempre favorables a esa forma de pensar o, cuando menos, poco lesivos a los intereses de quien lo paga.
Este pensamiento incluye al CIS, el estudio sociológico del Gobierno. Es de uso habitual el verbo “cocinar” para referirse a las encuestas que prepara este organismo estatal y de las que, siempre desde la oposición que toque, se pone en duda su imparcialidad.
El caso es que según el Centro de Investigaciones Sociológicas, el PP es la primera fuerza, pero con 2,3 puntos menos, mientras que Ciudadanos sube 1,7. El PSOE baja 1,1 puntos y Podemos y sus confluencias suben seis décimas. Es decir, la formación naranja es hoy la segunda fuerza política del país por delante de los socialistas y a muy poca distancia de los populares.
Otra de las ‘curiosidades’ que rodean siempre a la publicación de encuestas y sondeos es la interpretación que de los resultados se hace. Es admirable y realmente sorprendente los artificios que se buscan algunos portavoces políticos para justificar lo injustificable, para minimizar los éxitos del rival o para exagerar y magnificar lo que parece puntual.
En el caso que nos trae, desde Podemos no se hace referencia a que son la cuarta fuerza y apuntan que “cualquiera puede ganar”. El PSOE habla de “triple empate” con un escenario “absolutamente abierto”. El PP avisa de que otros sondeos también daban empates y, sin embargo, ganaron. En Cs, “muy satisfechos”, lo dice el propio Rivera, lo que muestran todas las encuestas es que la tendencia se “consolida” porque ya no es algo “ocasional”.
Y digo yo: ¿Es Ciudadanos finalmente una alternativa sólida al PP? ¿Es, este sí, el fin del bipartidismo? ¿Qué opciones reales tiene el PSOE? ¿Tendrá alguna relevancia la cuarta plaza de los de Pablo Iglesias?
Lo que hace no tanto parecían unas preguntas inocentes de encuestador a unos votantes cabreados con los de arriba que abrían paso a otros actores en un escenario reservado historicamente para dos, se ha convertido casi es una pieza coral en la que, efectivamente, hay mucha igualdad y mucha diversidad, algo muy deseable siempre.
Por cierto, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría sigue siendo el miembro del Ejecutivo de Mariano Rajoy más valorado. ¿Habrá candidata del PP a la generales? ¿Tiene algo que decir la ministra de Defensa María Dolores de Cospedal? Veremos...