Se ha hablado tanto en pocos días de la sentencia de los jueces sobre La manada que parece que sobraran ya las palabras y toda discusión se hiciera redundante. Por eso me limitaré a hacer algunas consideraciones que me parecen previas al análisis de cualquier sentencia; en la cual no voy a entrar porque no soy jurista, como no lo son la mayoría de los que opinan sin haberla leído ni haber visto los videos que han servido de argumento a los jueces, uno de los cuales es una mujer.
No se olvide.Independientemente del asco moral que produce que cinco bestias abusen de una joven-no es niña ni adolescente-, el ilícito penal de su conducta se ha establecido en una sentencia, que puede criticarse, pero que no merece el linchamiento público de los jueces que han trabajado a conciencia sobre el asunto. Si no se respetan las sentencias, no hay Estado de Derecho, más tratándose de una sentencia recurrible. Y no la han respetado ni el ministro Catalá, ni la masa vociferante que ha salido a la calle jaleada por un feminismo radical, del que aquí se silencian sus imposturas, ni por la ONUMujeres, ni por unos dos mil psicólogos y psiquiatras.Todo amañado por la políticamente correcta ideología de género que solo concibe una guerra entre los sexos.
Detengámonos en este punto para ver hasta donde está calando la propaganda política del feminismo radical, aparentemente sin que se note, cuando está moldeando las leyes de muchos países occidentales. Expresiones que se han impuesto, como violencia de género, parecen culpar a todos los hombres de las barbarie de algunos. La portadora de la ONUMujeres critica "la leve sentencia a los atacantes de la manada de lobos en España". Habla de "la cultura de la violación" o sea que no se trata de individuos salvajes que agreden a las mujeres sino de la estructura patriarcal que "culpa y juzga a las víctimas por los daños que les han infligido" (¿Como se puede decir eso?). ¿"Desigualdad estructural entre los géneros", cuando en las leyes se prohíbe toda discriminación por sexo? Curiosamente el feminismo radical parece mudo en cuanto a lo que ocurre en los países musulmanes.
La gente debiera enterarse antes de protestar en la calle de ciertas cosas completamente absurdas que dice el feminismo radical. Su idea básica es que como el hombre es un ser perverso y violento lo mejor para la mujer es hacerse lesbiana. En realidad, la mujer, según ese movimiento irracional, carece de deseo y de instinto materno, que es inoculado a la fuerza por el diabólico patriarcado. No es una broma. Lo dicen entre otras M.Wittig y J.Butler.
En cuanto al "profundo y enérgico rechazo" del fallo de la Audiencia Provincial que han esgrimido psicólogos y psiquiatras, ignoro qué les autoriza a hacerlo. Yo por mi parte desconfío mucho de los consejos de algunos psicólogos. Se supone que unos y otros pertenecen a quienes pretenden reformar el lenguaje con es ridículo "todos y todas", como si el lenguaje no supiera economizar palabras. Creí que ante un peligro real un sujeto tendría palpitaciones y huiría. Pero ellos dicen que no, sino que se ralentiza el ritmo cardíaco y se queda uno inmóvil.
En fin, lo dicho: criticar a los "lobos" de La manada, pero también a el feminismo radical y respetar las sentencias judiciales. Desde luego hay más razones. Como dice Enrique Rojas en la Tercera de ABC: "Ese binomio de la permisividad y el relativismo hace estragos. Esta es una sociedad que fomenta lo que luego condena".