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TRIBUNA

El parricidio de Pedro Sánchez

Ruben Gisbert Fraile
lunes 09 de julio de 2018, 21:08h

Pedro Sánchez quiere hacerse políticamente adulto, y para ello no existe sociológicamente mejor mecanismo que el de matar al padre. La expresión acuñada por Freud en 1912 en su obra Totem y Tabu, es popularmente empleada por sus visibles efectos de rebeldía. Resulta evidente en este sentido que el dirigente del PSOE es transgresor y rebelde como pocos cuando en el vestir rechaza la corbata, se muestra informal y en mangas remangadas de camisa y ciñe pantalones vaqueros. Indumentaria apropiada para el pesado y arduo ejercicio físico e intelectual al que está sometido a diario el nuevo presidente. Y no solamente él, sino todos los jefes de los partidos en liza por el suculento pastel electoral. No hay candidato en un partido político con ínfulas de renovación y cambio, que no rechace el consenso formal en el vestir como los sans culotes de la revolución francesa rechazaron los calzoncillos. Pues igual que entonces el bamboleo de los genitales era capital para ser ideológicamente revolucionario, hoy los cuellos sueltos y puños remangados son el adalid del progresismo más democrático. Además, es bien sabido que Lenin como paradigma revolucionario cae por su propio peso ante tanto aseo y elegancia en el vestir.

Pero si las formas importan, más aún los hechos. ¿Y que acto político puede haber mas revolucionario que levantar los huesos de Franco de su estéril mausoleo, para iniciar una nueva España democrática que rechace el totalitarismo? Bueno, sí, quizás convertir el congreso y el senado en órganos realmente representativos de la nación suprimiendo el sistema proporcional de listas de partidos por el uninominal de distritos que posee Francia, Inglaterra o EE.UU. Si, ése en que cada diputado representa territorialmente a un sector de la nación y vota en función del mandato de sus electores sin mirar a la primera bancada del congreso a ver que manda el jefe de turno que lo ha puesto a calentar su sillón cuatro años (y si se porta bien, quizás cuatro años más). También es verdad, que estaría bien que los miembros del Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial no fueran nombrados por los partidos políticos. Y evidentemente unas elecciones separadas para poder elegir por un lado al ejecutivo y por otro al legislativo no estaría nada mal. Todo ello sin contar con lo pertinente que seria suprimir las duplicidades entre administraciones públicas que cuestan cada año 36.000 millones de euros, mas aun cuando el Banco Central Europeo va a dejar de comprar deuda española a finales de este año, siendo el único organismo que lo hace y sin el cual la economía española no puede subsistir… Pero bueno, sin contar la posibilidad de un sistema político representativo, garantizar la independencia del poder judicial, la efectiva separación de poderes en un sistema garantista o cautelar que impida la corrupción política y suprimir el despilfarro de gasto publico en duplicidades administrativas… ¿Hay algo más democráticamente crucial que sacar los huesos de Franco del valle de los caídos?

Es evidente que Sánchez ha venido a cambiar España de arriba a abajo y a abordar los profundos y graves problemas políticos, laborales, económicos y sociales del país. Pero por si alguien lo duda, por si alguien recuerda o ha leído los cables de Wikileaks donde los servicios de espionaje norteamericanos en la transición identifican al PSOE como un partido sin ideología, clasificado literalmente como oportunista. Por si alguien ha leído el cable del 19 de junio de 1975 donde se acredita la reunión entre Willy Brandt y Felipe González (o Isidoro el intocable para la policía de Franco) en la ciudad de Bonn, donde el sevillano pacta el apoyo del PSOE a la reforma y no a la ruptura democrática por el miedo de los norteamericanos al auge del PCE a través de la junta democrática. Por si alguien recuerda que el PSOE fue el principal valedor del gobierno franquista de Carlos Arias y Manuel Fraga para evitar la ruptura con las instituciones franquistas a cambio de participar en el reparto del pastel que se iba a cocinar con letras de nata y frambuesa que rezaban: Constitución Española de 1978, con Suárez sirviendo café a diestro y siniestro. Por si alguien recuerda la desmantelación de la industria pesada, minera, pesquera, lechera, naviera… de 1986 para entrar en la Unión Europea “como sea” en palabras del citado Isidoro. O por si alguien recordara a Lasa y Zabala y tantos otros que reposan sin memoria histórica en cal viva. Sin mencionar al presidente que se acostaba con la mayor crisis económica que ha sufrido España sin verla ni mencionarla, dando inicio a lo que a renglón seguido Rajoy ha materializado en la segunda mayor presión fiscal a las clases bajas y medias de la comunidad europea, y que va camino de convertirse en la primera con los nuevos impuestos calentando en la banda para salir a rematar.

Pues por si alguien recordara lo que es el PSOE, el partido al que Lenin en El socialismo y la Guerra de 1915 ya bautizó como el partido de los liquidadores, liquidadores de los revolucionarios… Por si alguien recordara algo de todo eso, hay que exhumar y rematar al padre. En fin, al menos por una vez, aunque sea desde el poder y contra un cadáver, el PSOE luchará contra Franco, eso sí, para mantener intacto el franquismo.

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