El asturiano contempla una gran actuación si el ambiente se torna húmedo en el circuito.
Fernando Alonso cree que Hungaroring puede constituir uno de los circuitos que le vuelvan a hacer disfrutar de la Fórmula Uno en los que queda de temporada. Tras completar los segundos entrenamientos libres para el Gran Premio de Hungría, el doble campeón mundial acabó por efectuar un análisis positivo del rendimiento de su monoplaza. Todo ello contemplando las declaraciones hechas hace días, en las que expuso que un elevado porcentaje del trabajo actual es de cara a 2019 y de concluir que hablará su futuro "después del verano".
"Las sensaciones son positivas, hemos hecho pruebas y hemos sacado una buena información. Ahora hay que poner toda la carne en el asador", avanzó un piloto que señaló que lo vivido "ha sido como todos los viernes. Un poco de pruebas aerodinámicas pensando en el futuro en la primera sesión y luego en la segunda intentando que los neumáticos funcionen lo mejor posible". El resultado volvió a dejarse por detrás de la décima plaza, pero mostró un talante optimista.
Alonso desgranó que "hemos dado bastantes vueltas con los ultrablandos. Creo que ha sido positivo en cuanto a sensaciones e información. Podemos sacarle más rendimiento al coche, aunque hoy no hemos podido atinar con el balance del mismo". "Cuando arrancamos el coche en el primer entrenamiento tuvimos un problema en la MGUH que no despertó digamos en la primera sesión. Paramos, hicimos un reseteo al coche y estaba todo bien. No hubo ninguna explicación", puntualizó.
Y señaló que "llegamos a tener 61 grados de asfalto y cuando la pista está tan caliente, los neumáticos sufren mucho. Un poco de lluvia o algo más de picante estaría bien, sin duda". La humedad ambiental y el agua le beneficiarán, defiende en esta última prueba antes de las vacaciones estivales que parará el calendario de la Fórmula Uno con Hamilton en la cima clasificatoria -si bien este viernes firmó el quinto mejor crono, por detrás de Vettel y los Red Bull-.
"Intentaremos estar lo más arriba posible, ésta es una de esas carreras que el once o el doce tienen ventaja sobre el nueve o diez, que pueden clasificar con los (neumáticos de compuestos) ultrablandos. Si entramos en Q3, magnífico porque es algo que siempre buscamos cada fin de semana, pero si no podemos y estamos en esas primeras posiciones de Q2, también magnifico con miras a la carrera", diagnosticó el ovetense. Y finalizó lanzando esta observación: "Tenemos que ir a por todas, ojalá salga bien y a ver qué pasa. En el grupo medio en dos o tres décimas puedes ganar o perder muchas posiciones y siempre necesitas hacerlo lo mejor posible".
Por otro lado, Carlos Sainz sigue envuelto en los rumores sobre su futuro en esta disciplina automovilística, en pleno mercado de fichajes y ante la perspectiva de la ruptura de relación con la escudería austríaca. El madrileño, que fue el octavo mejor en los entrenos en Hungaroring, espetó que "estoy súper-tranquilo. No es algo que me preocupe", con respecto a las infotrmaciones que colocan al francñes Esteban Ocon en su asiento de Renault.
"Han sido unos segundos entrenamientos libres y el hecho de que haya acabado octavo no creo que merezca mayor análisis. No dependo de eso para seguir o no en Renault. La lluvia me podría venir bien para el domingo, pero el equipo está yendo bien sin lluvia. Quizás me hacía más ilusión la lluvia en Silverstone (Inglaterra), que aquí, que sí parecemos ser el cuarto o quinto equipo", arguyó Sainz, que fijó que la Q3 es el objetivo para este sábado.