Red. Ennajy Ben Salah
En un ambiente festivo, con banderas marroquíes y retratos del monarca alauita repartidos por todos los rincones del hotel, el cónsul general Abelaziz Jatim, recibió, uno a uno, a más de doscientos invitados, que no quisieron faltar a la cita. Entre los asistentes estaban el presidente de la Diputación de Tarragona, Josep Poblet, el secretario general de la Subdelegación del Gobierno de Tarragona, Carlos Miranda, el subdelegado de Defensa en Tarragona, Antonio Bergoñós González, el director del Servicio Territorial de Interior en Tarragona, Joan Carles de la Monja Martín, la teniente alcalde de Tarragona, Begoña Floria, el alcalde de Reus, Carles Pellicer, el alcalde de El Vendrell, Martí Carnicer Vidal, el alcalde de Salou, Pere Granados, la alcaldesa de Aitona y representante de la Diputación de Lérida, Rosa Pujol Esteve, el portavoz de Ciudadanos en Tarragona, Rubén Viñuales, el vicerrector de la universidad Rovira i Virgili, John Style, el comisario provincial de Tarragona, Carlos Yubero, el secretario general de la Comisaria de Lleida, Josep Mesegue Gri, el comandante jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Tarragona, Máximo Sánchez González, el comisario jefe de los Mossos D’Esquadra de Tarragona, David Boneta, además de otros representantes del sector académico, judicial, cultural y asociativo que dependen de la circunscripción territorial del consulado.
Tras escuchar el himno nacional marroquí, el cónsul general, Abdelaziz Jatim, dirigió unas palabras de agradecimiento a sus invitados. Destacó las buenas relaciones que unen a España y Marruecos e hizo un llamamiento a las autoridades a seguir en la misma senda de coordinación y trabajo conjunto por el bien de España y de la comunidad marroquí. Describió la actualidad política en Marruecos e hizo hincapié en los retos que tiene el país vecino para consolidar “los logros democráticos conseguidos durante el reinado del monarca alauí”: “Mohamed VI es el garante de la paz y la estabilidad que vive el país”, subrayó Jatim.
El anfitrión aprovechó la ocasión para despedirse de Tarragona y de sus colegas por su recién nombramiento como cónsul general del Reino de Marruecos en la Comunidad murciana. Como ya viene siendo habitual en este encuentro, antes del inicio de la cena-bufete, se mantuvo el ritual de la presentación de la tarta, que se elabora especialmente para la Fiesta del Trono, adornada con las banderas de Marruecos y España, y con la enseña de Cataluña.La tradición manda que el cónsul parta el pastel con las autoridades locales, que accedieron gustosas y de inmediato.
Mujeres luciendo caftanes y hombres con la chilaba tradicional marroquí, músicos árabes y actuaciones en directo fueron algunos de los momentos más originales de la cita. La gastronomía fue sin duda
un éxito más. Se han combinado platos típicos de la gastronomía marroquí y española. No ha faltado ni el tajín ni el cuscús. El banquete de té y dulces marroquíes, al aire libre, amenizado con música
marroquí en directo, fue el cierre de la fastuosa velada que organizó el citado consulado para celebrar la 19º entronización de Mohamed VI. Se trata de la fiesta nacional más importante de Marruecos, que, igual que en Rabat, se celebra en todas las embajadas y consulados marroquíes de todo el mundo.