El español ya tiene a tiro su quinto entorchado en la categoría de MotoGP.
Proclamó Marc Márquez que las matemáticas no iban con él, reseñando su actitud ganadora en cada carrera y no especulativa, y también que si la prueba se ponía arriesgada no iba a hacer ninguna locura. Pero claro, venía de firmar la 'pole' después de caerse por enésima vez en lo que va de calendario. Y se fue del Gran Premio de Tailandia con otra muesca victoriosa en su pomposo currículo y un total de 77 puntos de ventaja en la lucha por el Mundial.
El circuito Chang International disfrutaría de la esencia del piloto español que tendrá la oportunidad de alzar su séptimo título mundial y el quinto de MotoGP desde el próximo Gran Premio de Japón. Allí le valdrá con llegar por delante de Andrea Dovizioso o no perder en meta más de dos puntos con respecto al italiano. Cualquier otro escenario destará el alborozo en el box de Repsol Honda y condecorará al catalán como uno de los iconos del motociclismo histórico.
De vuelta a Tailandia, Márquez clausuró el triunfo con unas vueltas finales de piel de gallina en la que le ganaría el cuerpeo al propio Dovizioso. Así lo explicó el protagonista al término del rodaje: "Durante todo el fin de semana me he encontrado bien. Las últimas diez vueltas iba con el neumático usado y pensaba que me encontraría mejor, pero en carrera me costaba, he sobrecalentado el neumático delantero y no lo he recuperado en toda la carrera, y es ahí donde perdía confianza y no podía pilotar como quería". "Quería atacar cuando quedasen ocho vueltas y no ha sido posible, por eso lo he intentado cuando quedaban cinco, pero Dovizioso era muy listo y a la que podía me volvía a pasar. Y así hasta el final", diagnosticó.
Después de haber batido en el cara a cara a su mejor rival, con maniobras para el recuerdo, el piloto de Cervera confesó que la alegría por la victoria "ha sido doble, porque los japoneses del equipo estaban motivados por tener bola de partido en su casa, no te lo decían pero lo sentías dentro del taller". "Y luego, nos hemos quitado la espina de ganar a la Ducati en la última vuelta, que estábamos erre que erre intentándolo y nunca lo conseguíamos", recalcó.
Y preguntado por su adelantamiento en la curva cinco, ha admitido que "era la curva secreta en la que tenía planeado adelantar, y tenía muy claro que no lo enseñaría hasta la última vuelta". "He adelantado en carrera en otros puntos, pero ese comodín no iba a gastarlo hasta la última vuelta ya que intentaba adelantar en otros puntos aunque cogiera más riesgo, y es ahí donde he sorprendido a Dovizioso. Le he pasado allí porque el objetivo era llegar a la última curva delante", analizó un astro que explicó que no encontraron la electrónica adecuada y por eso, por la pérdida de aceleración, ha debido someterse a un desenlace tan apretado.
El relato de la prueba pasa por la buena salida del español, seguido de Valentino Rossi. El transalpino trató de pasar a su enemigo antes de finalizar el primer giro, mientras que Dovizioso aprovechó ese prólogo para adelantar a Cal Crutchlow. Maverick Viñales, en cambio, no salió como debía y perdió dos puestos (partía desde el cuerto escaño), siendo superado por el británico y por Zarco. Tanto Viñales como Crutchlow se pegarían a la estela de un Márquez en dificultad cuando se atravesó la quinta vuelta. Entonces, lideraba Rossi y era segundo 'Dovi'.
Subirían las revoluciones en el giro undécimo, con Dovizioso y Marc sobrepasando a Valentino. Por detrás Alex Rins hacía lo propio con Dani Pedrosa, en busca de un Viñales que encabezaba ese segundo grupo en el que viajaban Zarco y Jack Miller. Y al tiempo que Viñales y Pedrosa se aproximaba al trío puntero, el piloto de Repsol Honda se cayó al entrar 'colado' en una curva. El de Yamaha, por su parte, pudo llegar al rebufo de Rossi y adelantarle en la vuelta 20ª.
Maverick trataría de completar su exhibición al acercarse a la dupla Márquez-Dovizioso, que contaba sólo con unas décimas de segundo de colchón. Todo ello de camino al desenlace apoteósico que vio cómo Marc recuperó el liderato en la curva cinco, donde efectivamente no lo había intentado antes. Sorprendió al de Ducati, que reaccionó entrando en la curva de meta por el interior. El catalán respondió con una apertura y posterior cierre con el fin de rematar el movimiento con la aceleración en la recta. Y lo consiguió. Por una décima de segundo. Viñales cerró el podio y Rossi fue cuarto.
Por último, el italiano Francesco Bagnaia sumó la séptima victoria de la temporada de Moto2, por delante de Luca Marini y de Miguel Oliveira. Con este resultado afianza su liderato, mientras que se cayeron en el trazado asiático los españoles Joan Mir, Augusto Fernández y Alex Márquez, dejando al séptimo puesto logrado por Iker Lecuona como el mejor resultado español de la categoría. Y en Moto3 triunfó Fabio di Giannantonio. Lo hizo por delante de Lorenzo Dalla Porta y Dennis Foggia, con Jorge Martín cuarto. El español vio cómo su rival por el Mundial, Marco Bezzecchi, quedó fuera de carrera por una caída que le facilitó la ampliación de la distancia.