Las romerías del bipartito gallego
sábado 26 de julio de 2008, 21:18h
Después de que, insistentemente, el presidente de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño, afirmase que el AVE llegará a Galicia en 2012 porque así lo ha asegurado Zapatero y ya se sabe que lo que dice Don Rodríguez, como aquello de que la crisis económica no existía, va a misa. Después de que, con reiteración aún más pesada, los nacionalistas del BNG se empeñen en decirnos que ellos son decisivos en Madrid respecto a lo que el Gobierno central quiera hacer con nosotros. Después de que ambos partidos, convertidos en UTE para gobernar estas tierras, hayan puesto tanto empeño en convencernos de que son la salvación de los gallegos porque representan el cambio, la seriedad y la firmeza. Después de tanta palabrería, resulta que las dos partes de este bigobierno autonómico no han encontrado una vía más seria y más firme para reclamar la llegada efectiva y real de la alta velocidad ferroviaria en 2012 que las romerías. Pues sí que estamos salvados.
En una de esas imágenes chocantes que tiene la actualidad, pudo verse el otro día al vicepresidente de la Xunta y líder del BNG, Anxo Quintana, encabezando una romería-manifestación en la localidad zamorana de Lubián, convocada por su formación frentista para exigir que las obras del tramo del AVE hasta Ourense se inicien este año. Una iniciativa que, al margen de lo pintoresco de la imagen, reduce inevitablemente la credibilidad de los nacionalistas.
Porque, a ver, que un señor que asegura hasta la extenuación que su enorme peso ante el Gobierno central garantiza que éste cumpla sus compromisos con Galicia, se tenga que tirar al monte para reclamar esos cumplimientos no parece serio. Y, desde luego, no es nada tranquilizador. Si todo lo que puede hacer el vicepresidente de nuestro gobierno para defender nuestros derechos es irse de marcha con un par de cientos de amigos y algunos gaiteros al territorio vecino y enarbolar la bandera y el grito de la reivindicación, mal vamos. Esperemos que la gesta no sea más que un acto producto de la añoranza de Quintana y los suyos de sus tiempos en la oposición, cuando organizaban manifestaciones contra la Xunta porque la consideraban incapaz de hacer o exigir lo suficiente. Quién nos iba a decir que ahora iba a ser la propia Xunta la que se manifestara poniendo en evidencia su falta de capacidad para hacer o exigir por la vía institucional.
En cuanto a la otra parte contratante, la socialista, el presidente Touriño, que recientemente y ante la ambigüedad de la ministra de Fomento sobre los plazos del AVE gallego volvió a reiterar que éste será una realidad en 2012 porque ZP lo ha dicho y él se lo cree, ahora nos sale con que, por si acaso, él también tiene prevista otra romería, aunque esta más institucional. Va a hacer, en los próximos días, el Camino a Madrid, para que Rodríguez le reafirme su compromiso, para que refuerce y confirme lo que, según el propio Touriño lleva insistiendo tanto tiempo, ya está confirmado. O sea, que no las tiene todas consigo y quiere pruebas más convincentes.
Entre romería y romería, si los gallegos tenemos AVE dentro de cuatro años será, desde luego, para montar una fiesta.