Vettel volvió a ser preponderado por la escudería italiana en carrera.
En Ferrari bajas las aguas turbias. Todavía no son una tempestad, pero con tres carreras en 2019 Sebastian Vettel ya afronta cada rueda de prensa como una visita al dentista. En al concerniente al Gran Premio de China, el germano se enfadó al serle presentadas las órdenes de equipos, emitidas por Ferrari, que amarraron el talento de su compañero Charles Leclerc con el fin de preponderar los galones del cuatro veces ganador del Mundial.
"Sentí que era más rápido en el coche, me preguntaron si podía ir más rápido y respondí que sentía que podía", respondió, arisco y visiblemente contrariado por tener que volver a tragar con este tipo de cuestionamientos. Viaja en la tercera plaza del campeonato de pilotos, pero la irrupción del monegasco, que rozó su primera victoria como profesional de la Fórmula Uno hace una semanas -si o media avería- le está presionando al extremo. Y ya ha cometido un error que le ha costado un podio.
En la décima vuelta de la carrera en Shanghai, el alemán rodaba cuarto, justo por detrás del joven piloto de 21 años que le está quitando el colchón y el estatus. Desde la escudería se le dijo a Leclerc lo siguiente: "Sebastian puede ir más rápido, déjalo pasar". La promesa que acabará haciéndose con el rol de jefe de filas en Maranello, si no se tuerce mucho la cosa, se resignó y obedeció, para acabar en la quinta plaza.
Vettel no llegaría nunca a cazar a los Mercedes, por lo que la estrategia de Ferrari quedó aún más en cuestión. Tras subirse por vez primera a un podio en este curso, 'Seb' no estaba para bromas, y zanjó el tema de esta manera: "Una vez que encontré un ritmo, pude alejarme (de Leclerc), pero sí, obviamente el objetivo era intentar atrapar a Mercedes y para ese momento la brecha ya era bastante grande". La rivalidad que la prensa transalpina ha proclamado con su compañero de equipo no le está beneficiando para nada. Añora el sujeto pasivo que constituía Kimi Raikkonen.
"Estoy feliz de estar en el podio, pero ha sido duro, porque intentamos mantenernos con ellos (Mercedes), pero no pudimos. Eran demasiado rápidos, desde el principio", sentenciaría ante los medios de comunicación. Hamilton (68 puntos) y Valtteri Bottas (62 puntos) ya se han espacado y estamos en abril. Vettel esta por detrás, incluso, de Max Vertappen (39 puntos). Cuenta con 37 puntos, sólo uno más que Leclerc. Y se espera combate intestino, una vez más, en la siguiente carrera. Será en Azerbaiyán, el día 28.
Al alemán no le gustó que el monegasco rebelde y rebosante de calidad le adelantara en la primera curva, aprovechando que el germano se quedó encerrado al tratar de superar a Bottas -sin lograrlo-. Desde el banco dejarían las cosas claras a Charles: si no volaba iban a ordenarse que dejara su escaño a su ilustre compañero en pocas vueltas. Y así ocurrió. Repitiendo el modelo de Australia, pues en Baréin resiltó imposible argumentar una maniobra semejante ante el ritmo del monegasco.
Mattia Binotto, director de la escudería italiana, ha dicho que "parecía lo correcto dar la oportunidad a 'Seb'". Y añadió que "es difícil dar la orden porque entendemos al piloto. No fue sencillo, sin duda, pero debo dar las gracias a Charles por cómo se ha comportado. Es un buen jugador de equipo. Como equipo tenemos que maximizar los puntos del colectivo y creo que tomamos la decisión correcta", comentó el dirigente, ofreciendo la versión oficial de un cuerpo gestor bajo sospecha.
Distinta es la opinión de un piloto que está derribando la puerta del protagonismo a pasos agigantados. "Desde el coche fue frustrante, aunque ahí no tienes la imagen completa de la carrera. Los dos teníamos problemas de neumáticos y en ese momento parecía que ‘Seb’ era más rápido, pero estar detrás de mí varias vueltas dañó sus neumáticos y cuando me pasó tuvo los mismos problemas", expresó, comedido, conteniendo su justificada ambición. Finalmente, Vettel respondió a si sería lícito ganar con estas órdenes de equipos con molestia evidente. "No lo sé, pregunta a Lewis (Hamilton)", sentenció, en referencia a las órdenes de Mercedes.