Cumbre antidroga en Colombia
domingo 03 de agosto de 2008, 10:23h
Una de las mayores lacras que padece hoy en día la humanidad es el tráfico de drogas. El capitalismo delictivo de la droga mueve, directa o indirectamente, un monto equivalente al PIB del Reino Unido, una suma escalofriante con la que se corrompe, roba y asesina en todo el planeta. Por eso, se gastan ingentes cantidades de dinero en su persecución y erradicación, y cada vez son mayores los fondos destinados a la prevención desde la base; esto es, concienciando a posibles consumidores de los riesgos que entraña su consumo. Se celebra estos días el encuentro para la lucha contra el narcotráfico de los países del Caribe, Centroamérica, México y Colombia, quien actúa como anfitriona. México y Colombia, además, son quizá quienes más padecen los estragos que los grandes cárteles de la droga ocasionan –Tijuana por un lado, y las FARC por otro-. Pero no hay duda de que estamos ante un problema global.
Por eso habrá a quien le extrañe la ausencia del presidente Hugo Chávez, quien ha enviado a su canciller, Nicolás Maduro. Al parecer, “asuntos de política interna” retienen al mandatario bolivariano en su país. Será que es más importante expropiar bancos extranjeros, antes que debatir sobre cómo solucionar un problema tan grave como el de la droga. Porque no se trata sólo –que también- de erradicar plantaciones y luchar contra quien las distribuye. Es casi tan importante, o incluso más, prevenir de las nefastas consecuencias que acarrea consumirlas. Músicos, actores y demás celebridades han hecho en más de una ocasión apología de consumo. Hay una cierta permisividad con las mal llamadas “drogas blandas”, sin tener en cuenta que son el mejor camino para las “duras”. Hachís y marihuana, cocaína y heroína son todas igual de perniciosas, por más que el consumo de las dos primeras –como el del tabaco- no esté socialmente tan mal visto. El día que tal cosa cambie, habremos dado un importante paso en la lucha contra la droga.