Además, Djokovic, Barty y Osaka superaron sus partidos respectivos.
El suizo Roger Federer pasó este viernes a los octavos de final del Abierto de EE.UU. tras un rápido partido frente al británico Daniel Evans, que no pudo aguantar el embiste del número 3 de la ATP al que derrotó por 6-2, 6-2 y 6-1. Armado con un buen servicio, con el que marcó una decena de saques directos, Federer, que ya había ganado a Evans en otras dos ocasiones, cerró el encuentro en una hora y veinte minutos.
"A veces funciona y a veces no", decía Federer de su juego después del partido, haciendo gala de su carácter diplomático. "Quizá Dani no estaba en su mejor momento hoy", agregó el suizo, que subrayó que Evans tuvo que jugar un partido el día anterior tras la cancelación de buena parte de los encuentros el miércoles a causa de la lluvia. "Quizá tenía ventaja competitiva en ese sentido", admitió. En cuarta ronda, Federer se enfrentará con el ganador del duelo entre el español Pablo Carreño, 69 del mundo, y el belga David Goffin, número 15.
Ya en sala de prensa, el helvético manifestó lo siguiente con respecto al horario del duelo: "Independientemente de la hora a la que (Evans) acabara ayer, yo siempre iba a tener una ventaja competitiva". "Me ha pasado antes", agregó el suizo, que dijo que "no es justo" que él hubiera jugado un partido el miércoles en un estadio cubierto y poder "relajarse" al día siguiente, mientras el británico "peleaba en un partido de 3 o 4 horas".
"Entiendo que Evans esté frustrado", subrayó. "Es por ello", apuntó, "que existe la norma de que entre una semifinal y una final un jugador tiene que haber descansado por lo menos 16 horas". Federer también dijo que quería dejar atrás los dos partidos previos en el Abierto de EE.UU., en los que perdió el primer set en ambos. "Lo que más me importa es que llegué a los octavos después de esos dos partidos flojos", declaró.
Por otro lado, la estadounidense Serena Williams pasó este viernes a los octavos de final del US Open tras un partido sin sorpresas ante la checa Karolina Muchova, a quien ganó por 6-3 y 6-2 en una hora y cuarto. La número ocho del mundo se recuperó así del susto que se llevó el pasado miércoles, cuando la joven Katherine McNally, de 17 años, le arrebató el primer set.
En el primer encuentro que disputaron Williams y Muchova, 44 de la WTA, la primera manga no fue un paseo, pero la consistencia de la estadounidense fue un factor decisivo. "He jugado con mucha intensidad hoy", afirmó Serena tras el partido, en el que se le vio notablemente más cómoda que en el encuentro de segunda ronda del miércoles por la noche, un horario que aseguró entonces no la beneficiaba. "Prefiero jugar durante el día porque puedo volver a casa a ver a mi bebé", añadió este viernes ante el público del estadio Arthur Ashe de Flushing Meadows.
Tras la victoria en tercera ronda, Williams se enfrentará con la croata Petra Martic, 22 de la clasificación mundial, contra quien se juega el pase a cuartos de final del último Grand Slam del año. Y quiso halagar a la joven tenista Coco Gauff, de quien dijo tiene "muchísimo talento", y afirmó que verá el partido del sábado entre la adolescente y Naomi Osaka con interés. La nipona pasó de ronda sin demasiado sudor.
"Creo que Gauff tiene muchísimo talento, ¿sabes? Cualquier persona que tiene 15 años y juega así va a atraer mucha atención. Creo que es genial", afirmó Williams sobre la tenista, que el sábado jugará en el estadio principal de Flushing Meadows, el Arthur Ashe, contra Osaka, la actual campeona del torneo y número uno del mundo. "Creo que es un tenis súper interesante", opinó sobre este encuentro, aunque subrayó la diferencia de edad cuando se le preguntó sobre las posibilidades de que Gauff superara a Osaka, de 21 años. "Coco obviamente es mucho, mucho más joven que Naomi, si es que se puede decir eso, porque Naomi es increíblemente joven. Es impactante decir que Coco tiene seis años menos", agregó.
En su caso, el tenista número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, mantuvo su racha triunfal en el Abierto de Estados Unidos al vencer este noche por 6-3, 6-4 y 6-2 al estadounidense Denis Kudla, número 111 del ránking. Djokovic, que defiende el título de campeón, apenas necesitó dos horas y tres minutos para asegurarse el pase a la cuarta ronda y estar en la segunda semana del Abierto de Estados Unidos por duodécima vez en las 14 participaciones que ha tenido en el último torneo de Grand Slam, que ya ha ganado en tres oportunidades.
Su rival en la cuarta ronda será el suizo Stan Wawrinka, el verdugo que le impidió en la final del 2016 conseguir el título de campeón, al perder por 6-7 (1), 6-4, 7-7 y 6-3. Wawrinka, cabeza de serie número 22, cada vez ha ido a más con su tenis desde que comenzó el Abierto y ganó por 6-4, 7-6 (9) y 7-6 (4) al italiano Paolo Lorenzi, número 111 del mundo. El duelo entre Djokovic, de 31 años, y Wawrinka será el vigésimo quinto desde que ambos están en el circuito de la ATP, con ventaja de 19-5 para el tenista serbio en los 24 anteriores, pero el último fue precisamente la final del 2016, que cayó del lado del jugador suizo.
Djokovic, que se había enfrentado por primera vez a Kudla en la segunda ronda del pasado Wimbledon, donde también ganó por 6-3, 6-2 y 6-2, tuvo siempre el control del partido, disputado en la pista central Arthur Ashe, al conseguir 34 golpes ganadores por 31 perdedores e hizo 15 puntos en 20 subidas a la red. El número uno del mundo no tuvo su mejor noche con el servicio al colocar seis saques directos por ocho dobles faltas, pero no la necesitó ante un rival que nunca encontró respuesta a su mejor tenis desde el fondo de la pista, con golpes demoledores de derecha y revés.
Asimismo, la tenista australiana Ashleigh Barty pasó este viernes a los octavos de final del Abierto de Estados Unidos tras superar a la griega Maria Sakkari por 7-5 y 6-3 en hora y media para sellar su pase a la segunda semana del torneo. En el quinto encuentro entre ambas, Sakkari resistió las embestidas de la campeona de Roland Garros, a quien había ganado solo una vez en los duelos anteriores, y este primer set se alargó por 50 minutos.
En el segundo, sin embargo, la australiana lo tuvo más fácil, especialmente con el elevado número de errores forzados de la griega, 39 en total. Sakkari es la única representante de su país que figura entre las 200 primeras de la WTA. "Maria es una competidora increíble", dijo Barty de Sakkari, a quien le une una gran amistad. La número dos del mundo, convertida ya en la única jugadora que en este curso ha logrado la segunda semana de cada uno de los cuatro grandes, afirmó que no sentía presión al competir por otro Grand Slam. "Sigo siendo la misma. No ha cambiado nada la forma en la que me preparo", dijo la australiana poco después de terminar el partido.