El Mundo va a por todas con Cataluña. Titular: “La Audiencia descubre que los CDR reportaban a Puigdemont”, mientras la ANC “justifica la violencia porque da ‘visibilidad’ al ‘procés’”, según puede leerse debajo. En la imagen, las palabras del Rey Felipe VI ante los empresarios: “Es peligroso que Cataluña proyecte esa imagen de violencia”. Con llamado de portada, Arcadi Espada explica para qué sirve la violencia. Para aparecer en las portadas, desde luego, pero también para tapar las vergüenzas: “Tras la ruina moral, intelectual y política, la violencia ya es el heroísmo de la retirada catalanista”, escribe.
“En Moncloa lo ven negro”, adelanta Raúl del Pozo, “están acojonados con los trackings”. Un experto le chiva que “el PSOE ganará algún diputado y seguirá el bloqueo sin posibilidad ya de un gobierno de las izquierdas”.
En La Razón están preocupados por el hundimiento de Cs: “Rivera se enfrentará a su dimisión si baja del 10%”, mientras desde el PP denuncian una pinza entre PSOE y Vox contra ellos. En cuanto a Catlauña: “Empresarios alertan al Rey del ‘peligro’ de la imagen de Cataluña”, mientras que la presidenta de la ANC defiende la violencia porque hace “visible” al conflicto.
De no ser por unas declaraciones del escritor Eduardo Mendoza –“En Cataluña vivo en perplejidad compartida”-, el incendio catalán estaría totalmente ausente de la portada de El País. ¿Será que no quieren someter a sus lectores a la ‘guerrilla psicológica’ de la que habla Ricardo Dudda páginas adentro? ¿O será que Cataluña polariza más a la derecha? (Kiko Llaneras, en su análisis: Las encuestas ve al PSOE a la baja y a Vox al alza).
ABC sigue hurgando sobre el libro de Pedro Sánchez, Manual de Resistencia, y titula que Sánchez se saltó la ley para publicar su libro, ya que en la declaración de actividades que presentó al llegar a La Moncloa no aparece el contrato: “Si lo firmó antes, mintió; si lo hizo ya siendo presidente, vulneró la ley de Altos Cargos”.
Ignacio Camacho: “La derecha puede perder la ocasión del vuelco porque una parte de sus votantes ha resuelto que ganar es lo de menos”. Dice que “las altas expectativas de Vox no sólo están impidiendo que el PP sea la primera fuerza, y por tanto la primera opción de investidura, sino también la formación de una mayoría alternativa”.



