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TRIBUNA

Tebas, el hundimiento del villano

lunes 09 de diciembre de 2019, 20:18h

Javier Tebas, con rostro más que suficiente para salir en “Los Soprano” o en la más reciente “El irlandés” de Scorsesse. El que fuera hasta hace pocos días presidente de la Liga de fútbol profesional (ha dimitido para poder volver a presentarse y terminar de cargarse el fútbol español), tuvo la cara, fea, de acusar a mi Real Zaragoza de amañar el partido contra el Levante.

Tebas que se dio a conocer en el mundo del fútbol de la mano de ese hombre cuyo currículum estaba limpio como una mañana de primavera en las Lagunas de Ruidera. Lugar mágico, “majico”, para los que somos maños y como es Joaquín Reyes que siempre nombra este lugar de sus tierras manchegas cuando quiere hablar de algo bonito, como no lo es precisamente el careto de Tebas.

Hablo de Piterman, que hundió al Alavés de nuestro querido Laguardia, uno de los nuestros, “mafioso” si, extorsiona delanteros de la misma manera que mis ojos lo hacen con la basura para que se convierta en belleza. Si huele mal es que Tebas está cerca. Darse una ducha de dignidad nunca está de más. También destrozó al Racing de Santander de mi querido amigo Adrián, punk con clase, cocido montañés con alubias como tachuelas, chupas de cuero color morcilla, tocino del morro del señor Tebas. Dos ciudades demasiado señoriales para felones como estos. Los niños, los borrachos y los mafiosos, que sí que lo son de verdad, son los únicos que dicen las cosas como son.

Ser un chivato es algo que está mal visto para todos ellos, pero si el “soplo” además es falso, la maldad se reproduce de manera insostenible. Acusar de un delito no cometido es algo propio de la mala gente de verdad. Hasta las ratas tienen unos códigos que no traspasan. En las alcantarillas, Tebas se mueve bien cuando tiene el raticida fuertemente cogido con las dos manos. Kafka no quiso definir exactamente qué tipo de animal era Tebas en “La metamorfosis”, pero dio bastantes pistas. En la sentencia que acaba de salir queda claro que aquel Real Zaragoza no amañó el partido, que los jugadores ni cobraron ni pagaron ni intercedieron con los del Levante para hacerlo. El Zaragoza, ese año logró de manera heroica salvar la categoría, seguir en la primera división cuando parecía imposible. Fue una remontada cimentada en el espíritu de Agustina de Aragón y del General Palafox. Los franceses eran todos. Gabacho era el Barsa, gabacho era el Deportivo de la Coruña, gabacho era el Osasuna.

Asterix resultó ser maño y haber nacido en La Romareda. Gabi y Ander Herrera, luchando contra gigantes, molinos de viento y lo que se les pusiera por delante. Pero el mal siempre resurge y hay que ser cauto, Tebas consiguió su objetivo y al final consiguió que el equipo bajara a segunda división. Famosa es su frase “gansteril” : “Al Zaragoza le costará subir por lo menos cinco años”. Vamos por el sexto, y en el escudo del equipo ruge un león, un gato grande y furioso que como todos tiene siete vidas y aún le queda una, la que quiere gastar viendo el hundimiento del villano y el renacimiento de un club que vuelva a su lugar de siempre, el de la libertad y el honor que simbolizan el azul y blanco de nuestra indumentaria.

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