El bloque catalán maniató a los vigentes campeones con una superioridad e intensidad incontestables.
El Real Madrid ganó la pasada Liga en el Palau Blaugrana. Desde entonces, le ganó la Supercopa de España al Barcelona y también les venció en la Euroliga. Ya con Nikola Mirotic erigido en el enemigo número uno de la entidad capitalina. El jugador balcánico prometió venganza: "Ya vendrán. Ya vendrán al Palau". Y este domingo, en el primer duelo liguero del presente curso, se cobró todas las rencillas de golpe. Los azulgrana asolaron a los merengues por 20 puntos (83-63).
La receta de semejante paliza se basó en la intensidad y la concentración de los locales, parámetros ambos realmente asimétricos si se comparaban con los de su némasis. Los pupilos de pablo Laso perdieron cuatro balones en los minutos iniciales -cometerían 22 pérdidas en total- y a partir de ahí no llevantarían cabeza. De hecho, el partido quedó casi sentenciado al término del primer cuarto.
El escuadrón dirigido por Svetislav Pesic lució su mejor cara en cuanto a ejecución colectiva, ardor defensivo y tino. Se tornó su despliegue en un rodillo rotundo. Abrieron fuego con un parcial de 8-0 instigado por Mirotic, Davies y Higgins. El técnico madridista pararía el crono, buscando el despertar de sus subordinados. Mas se encontró con un bloqueo anotador que duró cuatro minutos y medio. Sólo Randolph dio la cara, sumando todos los puntos de su equipo en ese cuarto inguaural que acabó con un descriptivo 22-5. Un parcial de 12-0, nutrido por la presentación en escena de Delaney, puso la guinda al derroche local.
Le quedaba al Madrid abrazar la épica, ya que finalizarían con un 4 de 21 en triples. Pero Claver, agigantado tanto en el achique como en el rebote, trompicaría el intento rival de reacción. Oriola, Tomic, Hanga y Kuric se imponían a una defensa flácida y el electrónico lucía una brecha de 21 puntos en el minuto 15 (35-14). A esas alturas amaneció Thompkins y poco a poco ajustaría Laso el repliegue, comprimiendo la relación de fuerzas. Tanto que los defensores del título vieron algo de luz al descanso. Rudy Fernández, el estadounidense y Deck autografiaron el descontextualizado 39-27 con el que todos se dirigieron a vestuarios.
Dos faltas en ataque a Delaney y una técnica a Pesic habían enturbiado la inercia dominadora del Barça en el final de la primera parte. Necesitaban los azulgranas retomar el guión pensado y lo conseguirían con una mentalidad más reforzada que en años precedentes. Y es que Campazzo lanzó a sus compañeros a un parcial de 4-11 en la reanudación (43-36, min.23). Buscaba el punto de inflexión la delegación madrileña, mas los catalanes respondieron desde la defensa. Y Tomic y Mirotic tiraron en ataque para calmar los ánimos (50-36, min.25).
Campazzo, Thompkins y Laprovitolla, guerreros, se echaron su equipo a la espalda para abordar la pretensión de remontada. En cambio, su esfuerzo volvería a quedar congelado con el fluir resurgido del ataque barcelonés. Y los últimos 10 minutos se jugarían desde el 62-45 con el que concluyó el tercer cuarto. Un total de 17 puntos distanciaba a ambos equipos. Sólo un bajón físico local abriría la puerta de oportunidad a los merengues.
En todo caso, la gallardía del Madrid no aflojó y firmaron un parcial de 0-6 de salida (62-51, min.32). Mas nunca saldrían del agujero negro sufrido desde el triple. Y Kuric y Oriola percutieron para establecer otro estirón (71-55, a 5:11 para el final). Laso pidió tiempo, llamando a una convulsión agónica, pero Mirotic decidió el triunfo culé (20 puntos y 6 rebotes) con un ejercicio de jerarquía. Sus seis puntos consecutivos dieron carpetazo al encontronazo entre los dos líderes de la Euroliga. Constatando que la rivalidad se ha igualado y que el Barcelona ha encontrado el rumbo perdido en este lustro.
- Ficha técnica:
83 - Barça (22+17+23+21): Hanga (10), Higgins (7), Claver (-), Mirotic (20), Davies (5) -cinco inicial-, Tomic (8), Abrines (2), Delaney (14), Oriola (7) y Kuric (10).
63 - Real Madrid (5+22+18+18): Campazzo (4), Deck (2), Taylor (4), Randolph (7), Tavares (8) -cinco inicial-, Rudy Fernández (3), Laprovittola (4), Thompkins (13), Causeur (4), Garuba (5) y Carroll (9).
Árbitros: Daniel Herrezuelo, Juan de Dios Oyón y Rafael Serrano. Eliminaron por cinco faltas personales a Garuba (min.35).
Incidencias: partido de la decimoquinta jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palau Blaugrana antes 7.387 espectadores.