El encendido de la antorcha olímpica, programado para este próximo jueves en las ruinas de la antigua Olimpia, se celebrará bajo estrictas medidas contra el COVID-19, que también afectarán a las competiciones deportivas griegas de primer nivel.
El Comité Olímpico Heleno (HOC, por sus siglas en inglés) ha decidido cerrar el acceso al público para el encendido de la llama y solo se permitirá la entrada de 100 invitados acreditados del Comité Olímpico Internacional y del Comité Organizador de Tokio 2020.
Los periodistas no podrán ver los ensayos, pero sí podrá acudir uno de cada medio a la ceremonia oficial. Además, desde este organismo se ha optado por limitar el número de medios japoneses acreditados de 170 a 40.
Esta medida viene precedida por la decisión del Gobierno heleno de celebrar a puerta cerrada todos los eventos deportivos en las próximas dos semanas. El cierre de los estadios afectará a las dos primeras jornadas del playoff por el campeonato de la Superliga, la competición más importante del fútbol griego, y otras disciplinas como la liga profesional de baloncesto.