El pasado 30 de abril publiqué en El Imparcial un artículo titulado ¿Cincuenta mil muertos por el coronavirus en España? No se trataba de una especulación. Eran datos confrontados en el Centro Nacional de Epidemiología y en el Instituto de Salud Carlos III.
Pedro Sánchez se negó a aceptar la realidad. No quería reconocer que España es la nación con más fallecidos por millón de habitantes, lo que demuestra la desastrosa gestión del Gobierno sanchista, que ha bailado las cifras a su conveniencia.
Y bien. El periódico digital Es.diario se hacía eco hoy de una información del Financial Times. La prestigiosa publicación ha hecho una exhaustiva investigación científica en varios países y su conclusión, al referirse a España, cifra en 50.500, los muertos producidos por el coronavirus, lo que viene a confirmar el número que adelanté hace cinco semanas en esta sección Al aire libre.
Tal vez no sería una mala idea que responsables de Partido Popular ejerzan su liderazgo de la oposición para exigir la publicación oficial de las cifras reales de la pandemia en España. Han sido tantas las modificaciones, tantos los cambios, tantas las contradicciones, tantos los engaños que la opinión pública, cada día más desconcertada, tiene derecho a conocer los números verdaderos. Pedro Sánchez no puede modificarlos a su antojo para enmascarar la decrépita gestión que ha hecho y que ha situado a España, en muertos por millón de habitantes, a la cabeza del mundo.