Políticos de vacaciones
miércoles 20 de agosto de 2008, 22:12h
Me tomo un mini break en la dura existencia de turista y para dejar libre a mi mente de itinerarios culturales y planos de un país que no es el mío, decido que es hora de volver a conectarme con lo que pasa en el mundo. Cuando en la pantalla del televisor veo aparecer una bandera de España imagino, como creo que habrían hecho muchos de ustedes, que estoy a punto de escuchar alguna noticia relacionada con el potente Nadal. O quizás alguna otra inesperada medalla de oro. No parece. Por favor, que no sea una bomba de ETA, me da tiempo a pensar antes de seguir escuchando.
Pues no. Enseguida me doy cuenta de que el locutor, en su elegante inglés de la BBC, está anunciando que la inflación en Spain es una de las más altas de la Unión Europea y que la crisis económica de este país inundado de sol roza ya el peligroso precipicio del desastre. No me sorprende, pero me preocupa. La sorpresa me ataca un poco más tarde, cuando cambio al canal internacional de la televisión pública española y me encuentro con un bronceado Zapatero que sigue sin hablar claro de la brutal crisis que espera agazapada a que volvamos todos de vacaciones y de la que andaba hablando la BBC. Va a ser que estos británicos no se enteran de nada.
Sin embargo, lo más vergonzoso llega después. La voz del presentador me advierte de que las imágenes de Zapatero y Fernández de la Vega en la Moncloa pertenecen, aunque no me lo quiera creer, advierte él muy serio, a un día de vacaciones en pleno mes de agosto. Y entonces me deprimo y vuelvo a hacer zapping por la BBC y la CNN. El conflicto entre Georgia y Rusia a causa de Osetia del Sur llena las informaciones. Primero Sarkozy y después Merkel han viajado al Cáucaso durante el conflicto y les aseguro que en ninguno de sus respectivos países la noticia ha sido que hayan abandonado sus felices moradas estivales para hacer lo que es su trabajo.
Es verdad que Sarkozy ostenta en este momento la presidencia de turno de la UE, pero no me cuesta lo más mínimo pensar que, igual que la canciller alemana, el presidente francés habría ido aunque no le hubiera “tocado”. Y entonces, me asalta una idea que me encoge el estómago. ¿Se imaginan que la guerra caucásica hubiera estallado siendo Zapatero el máximo líder de la UE?
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Escritora
ALICIA HUERTA es escritora, abogado y pintora
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