El crecimiento económico hoy no depende principalmente de la existencia de recursos naturales sino por la acumulación de capital humano altamente prerparado.., tarea para lo cual son importantes las universidades en este siglo de la ciencia y la tecnología. Los avances tecnológicos están impulsando la transformación de las estructuras de producción de bienes y servicios, año a año se destruirán cada vez más empleos no calificados y aumentará la demanda por más recursos laborales de alta preparación. Esto significa que la graduación universitaria es esencial para el crecimiento sostenido del nivel de vida de la población.
El ingreso a la Universidad es distinto en Argentina al vigente en la mayoría de los países, ya que no existe un examen a nivel nacional al finalizar la escuela secundaria, la inexistencia de esta instancia debilita la dedicación al estudio en el secundario, esta es una de las causas del gran abandono del estudiantado universitario argentino. La fórmula “inclusiva” que se presenta como eficaz para lograr el meritorio objetivo de la igualdad de oportunidades es la ausencia de las limitaciones de exámenes generales al finalizar el ciclo secundario. Pero esta bien intencionada receta no sirve para este objetivo. Este tipo de evaluación requerida para el ingreso a la Universidad existe en muchos países de America Latina, ya que rige en Ecuador, por iniciativa del entonces presidente Correa y en México, Costa Rica, Colombia, Brasil, Chile y Nicaragua. El resultado de estos exámenes tambien sirve de base para la asignación de las becas a los estudiantes de escasos recursos económicos.
Si tenemos en cuenta el tamaño de las poblaciones, en Argentina se matriculan más estudiantes universitarios que en muchos países en America Latina, por lo tanto deberíamos suponer que debería tener más graduados, pero no es así. Este déficit en la graduación está diciendo que la acumulación de capital humano calificado es insuficiente, ya que incide negativamente el hecho que deserción universitaria es alta en Argentina. Veamos por ejemplo la evolución de la graduación universitaria en Argentina y sus vecinos Chile y Brasil, países donde hay regímenes restrictivos denominados PSU (Prueba de Suficiencia Universitaria) y ENEM (Examen Nacional de Educacion Media); estos exámenes estuvieron vigentes desde el siglo pasado incluso con los gobiernos de izquierda. El ingreso a las universidades es distinto en Argentina, ya que la Ley 27.204 estableció el “ingreso irrestricto”. Este concepto no deja de ser socialmente atractivo ya que luce como un factor que contribuye a la igualdad de oportunidades, pero la realidad es otra, La actual graduación anual universitaria (en proporción a la población) en Brasil es mas del doble que la argentina y la chilena es un 64 por ciento mayor, esta diferencia se amplía año tras año, porque el ritmo de aumento de esta graduación es mayor en estos dos países vecinos de Argentina.
. No existen restricciones para el ingreso a las universidades argentinas, porque así lo dispone la ley, pero la deserción es muy elevada ya que de cada 100 estudiantes que ingresan a las universidades casi 70 no concluyen sus estudios. No hay “restricción” pero hay “deserción”. El nivel de preparación para ingresar a la Universidad, es el preludio de dos futuros diferentes ya que no hay mayor “restricción” que la falta de estímulos a la dedicación al estudio en la propia escuela secundaria, ya que lo que no se estudia como corresponde en esa instancia resulta difícil de recuperar en la universidad