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TRIBUNA

Europa, la rima y la rana

Juan Carlos Barros
martes 18 de agosto de 2020, 20:00h

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha escrito un artículo de opinión sobre el programa de ayudas para la recuperación “Next Generation” que comienza con la siguiente frase: “La historia no siempre se repite, pero en el caso de Europa normalmente, al menos, suele rimar.”

La frase es una adaptación particular a Europa de la frase original de Mark Twain, la cual tiene su historia también que vamos a continuación a contar y ver adonde semejante operación nos puede llevar.

En 1865 Mark Twain escribió un relato corto titulado “The Celebrated Jumping Frog of Calaveras County”, en el que cuenta la historia de Jim Smiley, un personaje peculiar que tenía el vicio de apostar y que apostaba por cualquier cosa que sucediera ya fuera en una competición o por azar.

Smiley tenía varios animales, entre ellos una rana a la que había amaestrado y decía que todo lo que una rana necesitaba era que la enseñaran para demostrar de lo que era capaz. Su principal habilidad era el salto de longitud sin coger carrera, en lo cual no tenia rival, decía él, en ningún otro animal de su mismo pelaje, lo cual naturalmente era un decir tratándose de una rana.

El caso es que un día estaba Smiley paseando con la rana por Calaveras cuando apareció por allí un forastero con acento raro, así como griego, y se produjo el siguiente diálogo:

Stranger.- ¿Qué podría ser eso que tiene Vd. en la jaula?

Smiley.- Podría ser un loro o podría ser un canario, pero no es ninguno de los dos porque es un batracio.

Stranger.- Eso parece, si señor. ¿Y qué tiene de particular?

Smiley.- De particular tiene que no hay otra rana en todo Calaveras que le gane a saltar.

Stranger.- A simple vista, no veo nada en ella distinto de las demás.

Smiley.- Podría ser que entendiera vd. de ranas o podría ser que no, pero le apuesto 40 dólares a que salta más que cualquiera otra en Calaveras.

Stranger.- Soy forastero en esta parte y no tengo ninguna rana pero si la tuviera apostaría.

Smiley.- Aguánteme un instante la jaula que voy a cazar una.

Mientras él se fue, el otro aprovechó para atiborrar a la rana de perdigones y cuando volvió con otra y contendieron, la rana de Smiley ni se movió, así que el forastero la apuesta ganó, el dinero cogió y con las mismas se largó. Smiley, entonces, se quedó mirando a su rana y le extrañó que tenía hipo y que le salía algo por el pico; la cogió, la sopesó, la volteó y allí empezaron a caer perdigones a montones. Cuando quiso ir tras él, al forastero tampoco se le veía ya el pelo.

La historia no termina aquí, pues Twain escribió poco después otro relato titulado "Private History of the ‘Jumping Frog", donde expresa su sorpresa cuando le contaron que el cuento de la rana saltarina ya se contaba hacía dos mil años en la antigua Grecia. De ello se alegró, pues demostraba una teoría para él muy querida, a saber: no hay nada en este mundo que suceda de forma aislada, sino que es repetición de otro suceso anterior. O sea, no es que la historia de la rana fuera imperecedera sino que era una repetición.

Total, que con arreglo a lo cual, el que Europa se uniera tras la II Guerra Mundial, que se volviera unir tras la Guerra Fría, que formara en común un mercado o que creara una única moneda, todo eso que nos cuenta von der Leyen en su artículo no son mas que ocurrencias periódicas, pura mecánica histórica, rimas sin más.

Y si ahora miramos al futuro, con arreglo al cual, dice von der Leyen, a Europa se la tiene que juzgar, mucho nos tememos que tenemos que pensar que ya, como decía Yogi Berra, el futuro no es lo que era.

Juan Carlos Barros

Abogado, consultor europeo y periodista

JUAN CARLOS BARROS es abogado, consultor europeo y periodista

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