Jugador y entrenador han departido esta tarde sobre el futuro del club.
Josep Maria Bartomeu, Ronald Koeman, la primera plantila del Barcelona y la masa social del club catalán vive días de incertidumbre tenebrosa. Lionel Messi, según se ha filtrado, no sabe si seguir en el equipo o emprender una aventura que le asegure el éxito automático, la pelea por la gloria que en el Camp Nou se ve en un medio plazo. La transición que se quiere acometer en el coloso azulgrana choca con la edad y las prisas del Balón de Oro.
El técnico neerlandés comentó el entuerto en su presentación. Lo hizo de ese modo: "Me encantaría trabajar con Messi, porque Messi te gana partidos. Es el mejor del mundo y lo quieres tener en tu equipo, no en el equipo contrario". "No sé si tengo que convencer a Messi. Si quiere quedarse, yo estaré contentísimo, pero aún le queda un año de contrato. Así que es jugador del Barça", analizó el llamado a mostrar el camino de salida a algunas vacas sagradas que sobreviven todavía a la era de Pep Guardiola.
A comienzos de semana, tras la junta directiva que cesó a Quique Setién y proclamó la voluntad de cambiar los cimientos del camarín, Bartomeu se aproximó a las dudas en torno al genio argentino así: "Es el número uno del mundo es intransferible y él ya lo sabe. Tengo la confianza de que se quedará". Respondía de este modo el dirigente a las informaciones que habían sido filtradas durante el fin de semana. Según esos relatos, el zurdo legendario habría condicionado su continuidad a la convocatoria anticipada de elecciones, la expulsión de Setién y la presentación, al fin, de un proyecto ganador.
El caso es que este jueves se ha conocido que Messi iba a hacer un paréntesis en sus cortas vacaciones para bajar a la Ciudad Condal y departir con Koeman sobre cómo ve su futuro y el del club. Según Rac-1, la emisora más próxima al entorno culé, el futbolista distinguido habría compartido con el estratega neerlandés sus inconvenientes para formar parte de la transición azulgrana.
Según se ha publicado, le habría dicho que está más fuera que dentro del Barcelona en estos instantes. Lionel no sabe bien si confiar en una directiva que ha torpedeado las opciones de triunfar en el ámbito continental del equipo. Pero también tiene claro que su ficha -cercana a los 40 millones anuales- le complica su salida. Y es conocedor de la postura del palco: no van a dejarle ir hasta que no finalice su contrato. Bartomeu no quiere ser el presidente que dejó ir a Neymar y a Messi. El nudo sigue apretado.
Por otro lado, la prensa cercana al departamento gubernamental del Barça ya han filtrado que Koeman trabaja en la revolución pensada. Y lo estaría haciendo señalando algunos de los nombres que le gustaría atraer. Se trata de Memphis Depay, el delantero del Olympique de Lyon; Georginio Wijnaldum, el motor del Liverpool; y Donny Van de Beek, una pieza del Ajax que valdría para forzar la salida de Luis Suárez al cuadro de Amsterdam. Nombres de bajo perfl y con lo que ha trabajado en la selecci ón de Países Bajos.