ERC, BNG, Más País y PNV insisten en que quieren unos presupuestos "progresistas" y que "desaparezca" Arrimadas de las conversaciones.
La cacareada “geometría variable” del presidente del Gobierno de coalición se torna cada día más complicada para conseguir el mayor número posible de apoyos y aprobar los Presupuestos Generales del Estado. La realidad, a día de hoy, es que a Pedro Sánchez le cuesta hacer compatible la participación de Ciudadanos en las cuentas para 2021 con los partidos que apoyaron la moción de censura y posterior investidura.
Así, pese a que la posibilidad de que Cs pueda influir en esas conversaciones ha generado reticencias en ERC, BNG, Más País y PNV, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, decía este mismo jueves que de esta negociación “no se va a excluir a nadie”, pero ha tenido que pedir a los partidos que abandonen los “vetos cruzados”. “Necesitamos todas las manos”, decía.
No ha tenido mucho éxito. Para ERC, aunque la principal condición sigue siendo sentarse a la mesa de diálogo con el Gobierno central y hablar de independencia y Sánchez le ha abierto la puerta a reunirse a mediados de septiembre, su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, advertía de que la formación independentista republicana es “incompatible” con Ciudadanos. Y ha ido más lejos al afirmar que Esquerra está dispuesta a negociar los presupuestos generales siempre que Cs desaparezca de las conversaciones.
Rufián dejó muy clara su postura: "La incomodidad y la antinaturalidad que produce Ciudadanos en un Gobierno que se ha autoproclamado progresista es obvia".
Aun así, la parte socialista del Gobierno ha insistido en que “no va a elegir a unos sobre otros, va a trabajar con todos” y considera que si todos son “generosos” y ponen por delante el “interés del país” es posible encontrar un “común denominador” para llegar a un acuerdo con las cuentas públicas.
Al respecto, el PNV en el Congreso quiere hablar con el Gobierno para conseguir unos nuevos presupuestos que reactiven la economía, como era de esperar, pero, igualmente, ha transmitido a Sánchez que “lo lógico y coherente” es contar con la mayoría que propició su investidura.
El portavoz de los nacionalistas vascos, Aitor Esteban, trasladaba la intención de su formación de “profundizar en las conversaciones” para ver “si esa voluntad de entendimiento se traduce en un acuerdo”, aunque, incidía, en que lo “lógico y coherente” es buscar la mayoría que “permitió la constitución” del Gobierno de coalición. Un día antes, el propio Aitor Esteban recordaba que la formación que lidera Inés Arrimadas les ha negado “el pan y la sal”.
La situación es diferente ahora. Ciudadanos no formó parte de esa mayoría en enero, pero Arrimadas trasladó este miércoles al presidente del Gobierno una voluntad “real y firme” de negociar las cuentas públicas.
Podemos recula
A quien sí tiene más convencido Sánchez es a su vicepresidente Pablo Iglesias, que si bien en un principio no era partidario de negociar nada con Cs porque él también ha dicho en reiteradas ocasiones que los programas son incompatibles, ahora parece que le importa menos el acercamiento a la formación liberal.
Quizá sea porque él mismo forma parte del Ejecutivo o porque el presidente del Gobierno le ha prometido que su socio en Moncloa será el primero en preparar un borrador y los presupuestos se plantearán en términos de subir los impuestos a las rentas más altas y grandes corporaciones con una revisión de la fiscalidad en un sentido progresista y redistributivo.
Del mismo modo, ha sorprendido también que el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, señalara que negociarán con una apuesta por pactar con los socios de investidura, pero, es la primera vez que lo dice, sin cerrar la puerta a Cs. Aun así, recordaba que “los intentos de articular mayorías de Gobierno con Ciudadanos no solamente han fracasado todos, sino que además han supuesto repeticiones electorales”.
Echenique cree que todos los ministros del Gobierno, también los socialistas, preferirían pactar con los socios de investidura que con Cs y pronostica el fracaso del acuerdo entre Sánchez y Arrimadas.
En este mismo sentido, el líder de Más País, Íñigo Errejón, ha advertido también de que” hará valer” sus votos para conseguir unos Presupuestos “progresistas y avanzados”, pero ha dicho también que "no hay que poner el quién por delante del qué".
Más contundente se mostraba el diputado del
BNG, Néstor Rego, que ha instado al presidente Sánchez a apoyarse en las fuerzas progresistas y soberanistas que le apoyaron en su investidura, porque, difícilmente va a sacar adelante unas cuentas progresistas con Ciudadanos.