EDITORIAL
Pedro Sánchez en el 'País de las maravillas'
EL IMPARCIAL
miércoles 07 de octubre de 2020, 14:46h
Actualizado el: 10/07/2020 16:31h
Pedro Sánchez ha protagonizado un nuevo acto de autobombo disfrazado de necesidad ante la emergencia nacional. España tenía que presentar un plan nacional de recuperación como paso previo para recibir las ayudas de la Unión Europea y lo ha hecho este miércoles con un formato digno de comentario. Rodeado de pantallas, en una multiconferencia en la que sólo ha hablado él, al acto han asistido por vía telemática todos los miembros del Ejecutivo, la patronal, los sindicatos y los embajadores de los 27 países miembros de la Unión Europea. El pianista británico James Rhodes, favoritísimo del Gobierno –tanto que le ha puesto su nombre a una ley para proteger a la infancia- ha inaugurado el acto con una versión naif del ‘Himno de la alegría’ de Beethoven. Pero por el momento, España está para pocas alegrías: epicentro de la pandemia, es uno de los países más golpeados tanto en lo social como en lo económico por la crisis del coronavirus.
El optimismo que ha intentado infundir el presidente del Gobierno ha resucitado los mejores momentos de lo que Gustavo Bueno llamó ‘el pensamiento Alicia’ para referirse a las ocurrencias del anterior presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero. Al igual que aquel, que situó a una España abocada a una terrible crisis financiera en la ‘Champions League’ de las potencias económicas mundiales, Sánchez ha pintado un ‘país de las maravillas’ en el que la Alicia de Lewis Carrol podría vivir nuevas aventuras: el crecimiento económico estará sustentado en la digitalización, la ecología, el feminismo y la inclusión social. Gracias a estos pilares programáticos, se crearán 800.000 puestos de trabajo y el PIB se verá incrementado en 2,5 puntos anuales extra gracias a las ayudas europeas.
El voluntarismo optimista con el que Sánchez pretende vender una recuperación contrasta con las previsiones macroeconómicas tanto del propio Gobierno como del Banco de España. Esta última institución presentaba un horizonte para el empleo desolador: en 2022 llegará a tasas de entre el 18,2% y el 20,2%. No deberían caer en saco roto las recomendaciones de su gobernador, Pablo Hernández de Cos, deben tener un buen uso, puntual y focalizado. Para ello, instó a los representantes políticos a llegar a consensos muy amplios a largo plazo que marquen un horizonte de certidumbre y credibilidad en el que abordar las reformas estructurales de la economía española.