Las autoridades sanitarias de Nueva Zelanda han informado esta semana del primer caso detectado de variante delta en la ciudad de Auckland, lo que ha obligado a la presidenta Jacinda Ardern a decretar un confinamiento en todo el país para controlar la propagación del virus.
Ardern anunció este viernes que todo el país permanecerá confinado hasta el 24 de agosto en respuesta a la propagación de un pequeño brote de covid-19.
Este viernes, las autoridades neozelandesas registraron 11 infecciones con la variante delta, con lo que acumula 31 contagios comunitarios, incluyendo tres en Wellington.