Déjà vu
sábado 30 de agosto de 2008, 17:29h
Acabo de pasar una semana en el Reino Unido donde mi única fuente de noticias fue la prensa británica. A veces me pareció que no había salido de España, al juzgar por las noticias dominantes en las portadas de los periódicos. Y esta sensación fue reforzada después de ver en cada ciudad que visité el símbolo de la llama y el color rojo de Grupo Santander en las oficinas del banco Abbey (comprado por Santander en 2004).
Las principales noticias durante mi estancia fueron la brusca deceleración de la economía británica cuyo ritmo de crecimiento en el segundo trimestre no avanzó respecto al primer trimestre (la economía española logró un escuálido avance trimestral del 0,1%, la única de las cinco grandes economías de la Unión Europea que aún no retrocede), el fuerte incremento en la población de 388.000 hasta casi 61 millones en 2007 (aumento de 860.000 en España hasta 46 millones), el 23% de todos los bebes nacidos en 2007 tenían una madre extranjera (casi el 20% en España) y, por primera vez, hay más pensionistas que personas por debajo de la edad de 16 años (algo que pasará en España en un futuro no muy lejano). En muchos aspectos España no es muy diferente a los otros países principales de la Unión Europea, y en uno hay una coincidencia plena - la fabulosa fiesta económica ha terminado en ambos países. La británica ha durado aún más tiempo que la española. Como dice el refrán británico, “All good things come to an end.”
Igual que en España, el sector de la construcción esta en crisis, pero el sector británico juega un papel en la economía mucho menor que el de España y podría recuperarse más pronto. En 2006, por citar solo una cifra, el número de viviendas comenzadas en España fue más grande que las iniciadas en el Reino Unido, Francia. Alemania e Italia juntas.
España y el Reino Unido han sido receptoras de muchos inmigrantes, sin los cuales las dos economías no hubieran disfrutado de tanta bonanza económica. Parece que el flujo de inmigrantes al Reino Unido (605.000 en 2007) esta bajando este año, a raíz de la casi recesión, los mejores oportunidades en los países de origen de los inmigrantes, en particular en Europa del este, y la fortaleza el euro contra la libra esterlina. La escasez de recolectores extranjeros en el sector de la manzana ha cundido la alarma entre los agricultores quienes temen que muchas frutas se van a pudrir este año. ¿Pasará algo similar en España?
Por ultimo, Gordon Brown, el primer ministro británico, está perdiendo popularidad y después de 11 años en el poder seria extraordinario si New Labour gana la próximas elecciones (en 2010). Los votantes quieren caras nuevas y nuevas políticas. Igual pudiera pasarle a ZP en 2012.
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Escritor
WILLIAM CHISLETT es escritor y colaborador del Real Instituto Elcano
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