Pablo Casado se ha convertido en un excelente orador parlamentario. Moderado en el gesto, incisivo en el debate...
Pablo Casado se ha convertido en un excelente orador parlamentario. Moderado en el gesto, incisivo en el debate, rotundo en la argumentación, el líder del Partido Popular ha madurado y demuestra en cada sesión parlamentaria alto nivel oratorio y capacidad incisiva para la controversia.
A pesar de que Pedro Sánchez se sentó en el banco azul como triunfador de las elecciones catalanas y Pablo Casado lo hizo como perdedor, el debate de hoy entre ambos líderes significó el vapuleo dialéctico con que Casado zurró a Sánchez. De forma concisa, el presidente popular descarnó los acuerdos del socialismo sanchista con los secesionistas que pretenden despedazar a España. Pablo Casado estuvo contundente y certero. Sánchez, acorralado, trató de escudarse en el manido discurso de la alianza con la extrema derecha cuando él ha sellado acuerdos de Gobierno con la extrema izquierda.
Aunque incluso desde las filas de su propio partido y de algunos medios afines se ha disparado un fuego graneado contra el presidente del Partido Popular, Pablo Casado ha respondido desde la moderación y la templanza. Claro que se pueden hacer críticas al líder popular, pero el balance político de su gestión es abrumadoramente positivo. Mariano Rajoy le legó un partido hecho trizas y él ha sido capaz de reconducirlo, con victorias tan significativas como la de Madrid, como la de Galicia y, sobre todo, como la de Andalucía.
La disputa por el poder en el juego interno del Partido Popular y la otra disputa por el regreso al palacio de la Moncloa constituyen un himalaya que Pablo Casado está escalando de forma constructiva y certera. Si se mantiene firme terminará ganando ambos desafíos.