La presidenta de la formación naranja, Inés Arrimadas, ha reunido este lunes a la nueva ejecutiva del partido y sido especialmente contundente al afirmar que "se ha destapado una operación para acabar con Ciudadanos" y respecto a lo sucedido en Murcia ha lamentado "no haber sido capaces de transmitir la situación tan grave" en esta región.
Arrimadas, en una declaración telemática acompañada por los miembros de la nueva ejecutiva permanente, que pasa de siete a quince integrantes, ha insistido -lo ha repetido varias veces- en que Cs no va a tapar nunca la corrupción: "Somos muy buenos socios, pero muy malos cómplices".
La presidenta de Ciudadanos ha reconocido equivocaciones en la gestión: "Y tanto que hemos cometido errores". Pero, del mismo modo, ha lamentado que haya habido dirigentes de la formación naranja que han abandonado el partido y se hayan marchado al PP.
Más cambios, el portavoz adjunto de Cs en el Congreso, Edmundo Bal, ha sido propuesto por la presidenta del partido, Inés Arrimadas, como nuevo portavoz de la formación y entran Juan Marín e Ignacio Aguado. La propuesta de Arrimadas, según ha explicado durante la reunión de la Ejecutiva Nacional, es "conformar una permanente de concentración" ante los retos que tiene el partido por delante.
Con esta remodelación, Arrimadas espera contener el malestar y frenar la desbandada de cargos de Cs al PP. Toni Cantó había entrado en la dirección de la Ejecutiva, pero al término de la reunión ha informado de que abandona el partido y deja el acta de diputado en Valencia por desavenencia con la cúpula de la formación.