El Gobierno prefiere rectificar y hacer el ridículo con tal de no irritar a sus socios de Gobierno. Las medidas restrictivas sobre los horarios de la hostelería y el ocio nocturno que impuso el Ministerio de Sanidad hace apenas una semana se han anulado. Unos días después de que Carolina Darias amenazara a las Comunidades que se negaban a acatarlas ha decidido que ya no tienen la obligación de cumplirlas, que cada una puede hacer lo que le plazca.
La rectificación del Gobierno al amparo de la “cogobernanza” no ha llegado por la protesta y la decisión de incumplirlas de la mayoría de Autonomías. Ha bastado que el PNV amenazara con dejar de apoyar en el Congreso a Pedro Sánchez para que Carolina Darias anulara las nuevas medidas. El Gobierno vasco anunció que las incumpliría y aplicaría la “hoja de ruta” que habían aplicado. Pero, sobre todo, puso sus 6 escaños encima de la mesa de Pedro Sánchez. Y eso fue definitivo.
Ya hemos denunciado reiteradamente que la llamada “cogobernanza” no es más que una añagaza de Sánchez para lavarse las manos en la gestión de la pandemia, después de los reiterados fracasos de su Gobierno. Pero en esta ocasión, le ha servido para mantener el apoyo parlamentario del PNV. Carolina Darias se ha visto obligada a hacer el ridículo. Pero el jefe del Ejecutivo ha atornillado su poltrona. Lo esencial para él.