El alcalde del Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha evitado este miércolespronunciarse sobre la posibilidad de que se enfrente a Isabel Díaz Ayuso por el liderazgo del PP de Madrid, que no celebrará su congreso hasta mayo o junio de 2022.
Será cuando se aproxime el congreso del PP autonómico cuando Almeida tome su decisión, que por ahora no tiene tomada. "No toca hablar del congreso del PP de Madrid", ha afirmado en una entrevista en Telemadrid, en la que ha trasladado su respeto por la posición de la presidenta de la Comunidad de Madrid, quien sí se ha expresado abiertamente sobre su intención de presentar candidatura.
El regidor madrileño opta por la cautela para no comprometer a Pablo Casado un día después de que durante un desayuno informativo, el presidente del PP dejara la puerta abierta a que Almeida se presente al cargo, al que tampoco se descarta que pueda presentarse la conocida en el foro interno del partido como 'tercera vía' encabezada por un candidato todavía sin nombre.
Hasta ahora, Génova había apoyado a Ayuso en su intención de optar al cargo, pero desde este martes, las opciones están abiertas. Al tiempo que Almeida reconoce el "valor político" de Ayuso no duda en describirse a sí mismo como una de las "figuras relevantes" del PP madrileño, lo que pondría en un aprieto a Casado en caso de tener que posicionarse.
En ese sentido se ha pronunciado también Teodoro García Egea en una entrevista en Antena 3, en la que el secretario general del PP ha evitado mojarse sobre los posibles candidatos. Los ciudadanos no están pendientes de "cuestiones internas" del partido, considera García Egea, que trata así de restar importancia al posible pulso al que puede asistir Madrid en los próximos meses con Ayuso y Almeida en la carrera por la presidencia del PP madrileño.
"Debemos mantener en la medida de lo posible la neutralidad de nuestras posiciones", ha añadido, por su parte, Almeida al tiempo que coincide con el secretario general de su partido en que la gente no está a "debates internos": "A los madrileños no les interesan las cuestiones orgánicas de los partidos".