Pedro Sánchez pactó con el Partido Comunista incorporando a su Gobierno...
Pedro Sánchez pactó con el Partido Comunista incorporando a su Gobierno a dos ministros militantes de ese partido totalitario, en contra de la actitud inequívoca en toda Europa de los partidos socialistas democráticos.
Pedro Sánchez pactó con Bildu el apoyo de los escaños proetarras en el Congreso de los Diputados, haciéndole graves concesiones políticas que ofenden la dignidad de España. Además, cubrió de dinero a los que se han negado a condenar los crímenes de Eta, a los que incluso homenajean a los presos excarcelados.
Pedro Sánchez pactó con Esquerra Republicana de Cataluña su respaldo en el Congreso de los Diputados sin importarle que se trate de un partido antisistema, donde militan muchos de los que perpetraron el golpe de Estado del año 2017 en el intento de independizar Cataluña.
Pedro Sánchez ha pactado con otras agrupaciones de diverso tamaño que militan en la extrema izquierda, para contar con sus escaños en el Congreso de los Diputados.
Se comprende que los populares europeos se disgusten por acuerdos del PP con Vox, que, en todo caso, es un partido constitucionalista que entiende que la reforma constitucional debe hacerse ajustándose a lo que la propia Constitución establece.
Pero si alguien no puede criticar los pactos del PP con Vox es Pedro Sánchez que ha comprometido la estabilidad y el futuro de España pactando con agrupaciones de extrema izquierda que pretenden destruirla y que no respetan la Constitución.
El PP no debe dejar que gane el relato del sanchismo. Con el mayor cinismo, Pedro Sánchez condena el acuerdo en Castilla y León entre los populares y Vox, olvidando que él es el que ha establecido acuerdos con los que pretenden fracturar España. Con la extrema izquierda, en fin, con los ultras de la izquierda más extrema.