Dominio total inglés pero sin peligro hasta la segunda parte, cuando De Bruyne encontró tiempo y el canterano entró al partido. No hubo asedio a Oblak por el gran despliegue rojiblanco. Por M. Jones
Hace 21 días el Atlético confirmó su mejoría y conquistó Old Trafford, para acceder a los cuartos de final de la Liga de Campeones. Y este martes le tocó volver a la ciudad de Mánchester. Desembarcó en el noroeste de Inglaterra, citado con el City de Pep Guardiola en el primer asalto de la pugna por una de las plazas de semifinales. Un desafío mayor -los 'Citizen' han perdido un solo partido en 2022, el 19 de febrero contra el Tottenham- y una oportunidad más elevada de reivindicación para el equipo entrenado por Diego Pablo Simeone.
Sin Yannick Carrasco, José María Giménez y Héctor Herrera, el técnico argentino acudió a su paleta más defensiva. Decidió protegerse con la zaga de cinco piezas que tanta consistencia le ha otorgado en su renacer -Renan Lodi y Sime Vrsaljko en los carriles- y ordenó entregar pelota y metros. Y correspondió con lo esperado también el sistema local, que en el minuto 15 ya cosechaba el 70% de la posesión. El choque de estilos fue corroborado desde temprano, con presión abrasiva británica y repliegue en su campo de los españoles.
El resultado del partido -y presumiblemente de la eliminatoria- pasaría, entonces, por la eficacia y la concentración individuales de los futbolistas; y en lo global, por la puntería y equilibrio tras pérdida del favorito, y por el aprovechamiento rojiblanco de los espacios. En ese guión, de sufrimiento y rigor para los pupilos del 'Cholo', la cohesión de líneas madrileña alcanzó a nublar la circulación oponente. Y la implicación de Antoine Griezmann y de Joao Félix controlaría el desborde buscado por el estratega catalán con Sterling -Foden fue suplente, contra pronóstico-, Mahrez y el lateral ofensivo Cancelo.

No pudieron los colchoneros amenazar a la contra. Se afanaron en repeler las virtudes ajenas y consiguieron congelar el ritmo de pase rival con su red de ayudas. No solo eso: apagaron la influencia de los creativos locales, contaminaron de dudas a la afamada ofensiva en estático del City y establecieron el silencio de una tribuna sorprendida por la falta de fluidez de los suyos. Nombres como Geoffrey Kondogbia y Reinildo -el valioso tercer central- se subrayaron en la apuesta tacticista de su delegación. Y Jan Oblak se encaminó al descanso sin sufrir ni un tiro a puerta.
En la reanudación quiso el 'Cholo' ganar ambición. Dictaminó una salida de la cueva, que no de la trinchera, y su esquema se adelantó unos metros. Lo suficiente para que De Bruyne, el mejor jugador de la Premier League, reclamara el foco con tiempo para pensar. Al tiempo que Joao Félix, Griezmann y Marcos Llorente estiraban a su equipo -y probaban una vez al meta Ederson-, el cerebro belga empezó a filtrar pases interiores afilados. De su fuente de fútbol nació el chut de Gündogan que Felipe desvió a córner, el derechazo demasiado cruzado de Sterling y un cañonazo raso de falta que el propio De Bruyne emitió para la reacción extraordinaria de Oblak.
El ajedrez se volvió atractivo para el espectador neutral con la aplicación de más riesgo por parte de ambos escuadrones. Simeone metió en cancha, de una tacada, a De Paul, Correa y Cunha, en un movimiento más virado a dañar a un rival que no pudo contar con los zagueros titulares Ruben Días y Kyle Walker. Guardiola respondió con la entrada de Gabriel Jesús, Grealish y Foden. Puro talento venenoso. Y encontró en este último, canterano de 21 años, al desatascador que anhelaba. Salió del banquillo en el minuto 68 y en el 70 asistió, por dentro y entre cuatro zagueros, para el gol de De Bruyne. Una asociación vertiginosa que a punto estuvo de instalar el 2-0 en el 78 -el muro rojiblanco taponó el nítido intento del capitán-.
El Atlético se descubrió en un lapso de incertidumbre que llevó a la sustitución de Lemar por Joao -buscando más control del cuero-. Cualquier error o caída de la concentración podía costar a los visitantes que un marcador asumible se volviera una pesadilla. Sin embargo, cuando más tensión les acechaba los vigentes campeones de LaLiga, evidenciaron su oficio. Cerraron filas, sin volver a enclaustrarse, ni mucho menos, y se granjeron la cosecha de su objetivo: jugarse el pase en el Metropolitano con la eliminatoria abierta.
- Ficha técnica:
1- Manchester City: Ederson; Nathan Aké, Laporte, Stones, Cancelo; Rodri, De Bruyne, Gündogan (Grealish, min. 68); Bernardo Silva, Sterling (Gabriel Jesús, min. 68) y Mahrez (Foden, min. 68).
0- Atlético: Oblak; Renan Lodi, Reinildo, Felipe, Savic, Vrsaljko; Kondogbia, Koke (De Paul, min. 60), Marcos Llorente (Cunha, min, 60); Griezmann (Correa, min. 60) y Joao Félix (Lemar, min. 81).
Goles: 1-0, min. 70: De Bruyne.
Árbitro: Istvan Kovacs (Rumanía). Amonestó a De Paul, Correa, Gabriel Jesús, Ederson y a Vrsaljko.
Incidencias: partido disputado en el Etihad Stadium, correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones.