
El candidato más votado en las elecciones austriacas, Werner Faymann, líder del Partido Socialdemócrata (SPÖ), aboga por renovar la misma coalición, si bien con un Partido Popular (ÖVP) de otros tintes, especialmente sin su actual jefe, Wilhelm Molterer.
Ocurre que Faymann, a quien se espera que el presidente del país le encargue la formación del próximo gobierno esta semana, ha asegurado que no se aliará ni con el ultraderechista Partido Liberal (FPÖ) de Heinz-Christian Strache, ni con la Alianza para el Futuro (BZÖ) del más conocido populista de ultraderecha Jörg Haider.
Y como el quinto y último partido representado en el Parlamento, los "Verdes", no tiene suficientes votos para formar una mayoría con los socialdemócratas, son pocas las opciones que le quedan al SPÖ.
Sin los populares, sólo podría gobernar en minoría, siempre y cuando consiga suficiente apoyo en el Parlamento para obtener el voto de confianza. Pero la ultraderecha busca un hueco, y tienen la llave del poder para quien pacte con ellos. Los conservadores han comenzado a hablar con el FPÖ y es una de las posibles alianzas de gobierno.
Pröll, de 40 años, afirmó que mantiene de momento abiertas las opciones, tanto de formar gobierno como de pasar a la oposición, y que de momento no tomará iniciativas al respecto, puesto que le toca primero a Faymann iniciar los contactos para intentar formar el nuevo ejecutivo.
Por su parte, Molterer precisó que su partido tampoco ha elegido a ningún partido como posible socio, indicando indirectamente que no se descarta una alianza con el FPÖ y al BZÖ, tras su espectacular avance, pues suman juntos casi el 30 por ciento de los votos, prácticamente el mismo porcentaje que los socialdemócratas.
Mientras, Strache se aferra al rechazo de una eventual reunificación de su FPÖ con los seguidores de Haider, su anterior maestro, que ocupa actualmente la jefatura del gobierno del sureño Estado de Carintia.