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Y DIGO YO

De Andalucía, elecciones y “tontopollas”

Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
martes 07 de junio de 2022, 19:56h
Actualizado el: 06/07/2022 22:47h

Es la comunidad más poblada de España y cada vez tiene más pinta de que en Andalucía se va a votar en clave nacional. Es verdad que los candidatos nunca van a reconocerlo y siempre van a decir que hay que pensar en las opciones políticas en clave local. Pero estos aspirantes tienen jefes que, aun dando más o menos libertad a sus subalternos, tratarán, lógicamente, de arrimar el ascua a su sardina.

Lo que está claro, después de ver el debate de este lunes entre los principales postulantes, es que aburre y no aporta nada más que el hecho de darse todos unas palmaditas en la espalda y decirse orgullosos qué democráticos somos. Pelean por dar el titular que acapare las portadas -nada distinto a lo que ocurre en cada sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados- y la conclusión final siempre es pobre.

La ciudadanía acabará votando lo que tenía pensado votar. Mucho la tiene que fastidiar el que vaya en cabeza en las tendencias que marcan los sondeos. Lo que sí puede hacer cambiar una simpatía o la predisposición del votante es que un destacado líder, al menos por el cargo, no tanto por su repercusión política en este caso, lance tal insulto que sí, este sí, acapare las portadas de los diarios.

Apuntaba que en Andalucía se votará en clave nacional porque, además de que tendrá una repercusión muy importante en número de votos, el propio presidente de los socialistas andaluces, Manuel Pezzi, ha metido en campaña al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo cuando le llamó “tontopollas”. No solo muestra un nivel muy bajo, producto probablemente de muchas cosas, entre ellas, seguramente, la desesperación y nerviosismo ante una situación crítica para el partido en las próximas elecciones, sino que, además, al intentar explicar el “localismo” insiste en llamar “cagada pueblerina” el comentario del presidente popular.

Si “tontopollas” es “una persona muy tonta”, según explicó el propio Pezzi, ¿por qué no lo dijo así?”. Mucha explicación para tan poca historia. Excusatio non petita, accusatio manifesta, que reza el latinajo.

Si a estas alturas nos tenemos que meter a explicar por qué se dice “polla” en Andalucía, necesitaríamos una “jartá” de días para repasar ejemplos. Basta con preguntarle a un jiennense de dónde es. “De Jaén ni pollas” contestará si de verdad es de la provincia andaluza más olivarera. Tierra en la que te preguntarán “¿qué pollas haces?” o “¿a dónde pollas vas?”. Es así y con el famoso “no ni na”, si demuestras mala fe en tus acciones te van a decir “¡qué mala follá tienes!”.

Otra cosa es insultar y regodearse en el insulto explicando que te ofendo en andaluz porque has dicho que la puesta de sol de Finisterre es más bonita que la de Granada. Pues cada uno con lo suyo, ¿no? A mí me gusta más ver las puestas de sol desde Huelva y si es con un vino blanco fresquito del Condado y con unas gambitas blancas, mil veces mejor.

Por eso se votará en clave nacional. Y en este terreno, Pedro Sánchez es el que, sin ser candidato, más tiene que perder porque el que sí aparece en las papeletas, Juan Espadas, es prácticamente seguro que se la pegará y no logrará ser el presidente de la Junta de Andalucía. Una derrota amplia, además, complicaría mucho las expectativas en la calle Ferraz de Madrid, aunque con este PSOE ya se sabe que si se ajusta la cosa, nadie duda de que recurriría al modelo Frankestein que mantiene ya cuatro años al Gobierno de coalición en Moncloa.

En cualquier caso, los sondeos, los que están en los cajones socialistas también, marcan una tendencia de voto que no anima a su electorado. En el PSOE hay pánico a dos cosas: por un lado, se vería como una hecatombe bajar de los 30 escaños, pero, especialmente doloroso sería para todos que VOX les superase en número de diputados autonómicos. Caería todo su argumentario de miedo a la ultraderecha porque quedaría sobradamente comprobado que, efectivamente, no existe tal miedo.

Si no hay línea argumental contra la ultraderecha solo quedaría el otro hilo del que tirar: la corrupción del PP. Pero ya está muy visto y manido un discurso que tampoco da resultados porque en España las encuestas son igual que en Andalucía. Al margen de que acusar de corrupción desde el PSOE andaluz es un insulto a la inteligencia, como todo el mundo sabe.

Al final, si esa Andalucía socialista y comunista se pasa al centro-derecha del PP e, incluso, a VOX, quedará plasmado un cambio muy importante en el mapa nacional que puede calar en el electorado de toda España, que quizá no necesite mirar mucho a los vecinos del sur porque la corriente de cambio ya es un hecho.

Cada vez más, el votante andaluz y español se da cuenta de que lo práctico, lo verdaderamente útil, es votar al gestor, al hombre, a un nombre y no a unas siglas. En Andalucía prefieren votar a Moreno antes que a Espadas, como España se está haciendo a la idea de que es mejor la idea de Feijóo que la ideología que desparrama Sánchez.

Efectivamente, hay mucho “tontopollas” por todo el territorio nacional, pero también mucho “papafrita”, “apollardao”, “fullero” y “revenío”. Por cierto, todo esto, sin eses es más andaluz y suena mejor.

Javier Cámara

Periodista

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