La UE y el Gobierno revisan el acuerdo comercial para detectar posibles "anomalías".
La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, ha reconocido este viernes que España necesita a Bruselas para reconducir la situación con Argelia después de que haya congelado el comercio exterior.
En una entrevista en la televisión gallega, Calviño ha explicado que las relaciones comerciales no son nacionales sino "europeas", por lo que ve "muy lógico" que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se haya desplazado a la Comisión Europea para reunirse con el comisario de Comercio en busca de ayuda.
Las autoridades europeas han informado de que están en contacto con las autoridades de Argelia para tener conocimiento de la situación con vocación de resolver cualquier conflicto relacionado con el comercio por vías diplomáticas. No obstante, desde Bruselas no se ha observado aún que el comercio entre ese país y la UE se haya visto afectado.
Tanto la vicepresidenta primera como el resto de ministros que han valorado la reacción de Argelia confían en que el país magrebí dé marcha atrás a su posición, aunque en paralelo Albares hablara este jueves de que el Gobierno ya prepara una respuesta "serena, pero firme" al portazo de Argelia.
"Es muy lamentable que ha hayamos visto esta reacción por parte de uno de nuestros vecinos con los que tenemos que tener una relación extraordinaria, excelente", ha considerado Calviño, que pone como parapeto a las autoridades europeas, que este jueves calificaron de "profundamente preocupante" la actitud del país norteafricano, que responde al giro histórico del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en sus relaciones con el Magreb.
Al ser preguntada sobre si era necesario abrir ahora este frente al cambiar el criterio de España sobre el Sáhara Occidental, ha respondido que es necesario tener una relación "excelente" con todos los vecinos y "a nadie se le escapa que donde tenemos la frontera sur de Europa es en Marruecos" y, por tanto, hay que tener una buena relación tanto con este país como con Argelia. Ese es el "equilibrio" que España ha mantenido y va a seguir manteniendo, ha asegurado, además de defender que también hay que "intentar resolver" conflictos que llevan más de 40 años como el del Sáhara.
El acuerdo comercial con Argelia, a revisión
La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha manifestado este viernes que se está revisando el acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y Argelia en materia de comercio exterior "para ver si se está vulnerando".
La ministra ha explicado se está revisando el acuerdo de cooperación en el ámbito comercial para "ver si se ha producido alguna anomalía, y siempre defendiendo los intereses de España y de las empresas españolas".
"Agradecemos mucho que la Comisión Europea esté del lado de España -ha añadido-. Estamos revisando el acuerdo de asociación entre la UE y Argelia que se basa en el comercio exterior para ver si hay implicaciones, si se está vulnerando ese acuerdo de asociación".
La ministra ha recalcado que Argelia es para España "un socio estratégico y las vías diplomáticas están abiertas" y ha añadido: "Para nosotros es fundamental llegar a un acuerdo, que sea cuanto antes y recuperar una normalidad, una relación institucional con ellos como la teníamos hasta hace dos días".
El gas y la inmigración
En los cinco primeros meses de este ejercicio, un total de 2.824 inmigrantes han arribado en 274 embarcaciones a las costas de la Península y Baleares, principal destino de la ruta argelina, frente a los 4.379 que lo hicieron en el mismo período del año pasado. Pese a la disminución interanual, si se analizan estas llegadas por quincenas, el ritmo ha sido desigual en lo que va de año. Los primeros quince días llegaron a España 750 inmigrantes, que se redujeron a 120 en la segunda quincena de enero, mientras que en la primera mitad de febrero accedieron 567 y en la segunda 198. En marzo hubo un parón drástico con 5 y 4 llegadas en cada quincena y en abril el ritmo se disparó de nuevo: 66 personas arribaron en la primera mitad del mes y 505 en la segunda. En mayo se ralentizaron las entradas irregulares, si bien llegaron 238 y 371 en cada quincena.
Hasta el año pasado, Argelia era el principal suministrador de gas natural a España, un liderazgo que ha perdido recientemente, coincidiendo con el aumento de la tensión con Marruecos -escenificado en el cierre del gasoducto Magreb-Europa- y el respaldo del Ejecutivo español a los planes de Rabat para el Sáhara Occidental.
En este contexto, al que se une la invasión rusa de Ucrania y la apuesta de la Unión Europea por reducir su dependencia energética diversificando los orígenes de las importaciones, Estados Unidos se ha convertido en el primer proveedor de gas natural de España hasta abril, con un 30 % del total. Los expertos coinciden en que el último movimiento político de Argelia, aunque escenifica una "cierta ruptura de relaciones", no afectaría a los contratos de suministro ya existentes, por lo que la llegada de gas estaría garantizada, al menos, a corto plazo. Así lo cree también la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que argumenta que hay firmados una serie de contratos y que de incumplirlos habría que recurrir al arbitraje internacional.
Fuentes de la compañía han precisado a Efe que continúan las negociaciones para la revisión ordinaria de los precios del gas -aplicable al período que va de enero de 2022 a diciembre de 2024-, y que la relación con la empresa estatal de hidrocarburos Sonatrach -accionista de Naturgy- discurre en un clima de normalidad. Por su parte, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha dicho que espera que las tensiones con Argelia "bajen cuanto antes", y desea -y cree- que la suspensión del Tratado no afectará al gas.