El líder de los socialistas elude cualquier autocrítica, saca pecho por su gestión de Gobierno y carga contra la oposición.
Todo cambia... salvo Sánchez. El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE ha inaugurado este sábado el trascendental Comité Federal Extraordinario del partido, con el que pretende dar un giro de timón a la errática deriva socialista de cara a las próximas citas electorales.
Sin embargo, Sánchez ha evitado realizar toda autocrítica por los malos resultados del partido en Castilla y León o Andalucía, que ya le sitúan por detrás del PP en las encuestas (incluido el CIS de Tezanos). El líder de los socialistas tampoco ha hecho alusión a los numerosos relevos acometidos por él mismo en la cúpula de su formación, que ha dejado sin justificar.
En cambio, como viene siendo habitual, Sánchez ha centrado su discurso en sacar pecho por la gestión de su Gobierno y ha aprovechado la ocasión para atacar al PP: "Seguro que no siempre hemos acertado, pero os propongo que expliquemos a los españoles cómo serían las cosas si la derecha estuviera al frente del Gobierno en una situación así", ha tratado de argumenta Sánchez en el único atisbo 'autocrítico' de toda su arenga a las filas socialistas.
El líder de los socialistas ha hecho un repaso de la actuación de su Gobierno al frente de la pandemia o la crisis provocada por la guerra de Ucrania. Ha reiterado que sin un gobierno "progresista" no hubiera habido avances en derechos sociales y "no tendríamos hoy una ley de eutanasia, una ley de protección de la infancia y la adolescencia, ni la "mayor oferta pública de empleo".
Sánchez ha dedicado la primera parte de su intervención a hablar sobre la ola de calor y los incendios, de los que ha vuelto a culpar al cambio climático. "Hay una emergencia climática que debemos frenar entre todos. El cambio climático mata, es letal y también lo es el negacionismo. Invito a los negacionistas a que hablen con los brigadistas de los servicios de extinción y visiten las zonas arrasadas", ha indicado.
El presidente del Gobierno ha anunciado que el Ejecutivo prohibirá que la banca y las grandes eléctricas puedan repercutir los costes que les supondrán los nuevos impuestos extraordinarios que estarán listos la próxima semana.
Sin autocrítica ni explicaciones
Pero lo más llamativo del discurso de Sánchez ha estado en lo que no ha dicho. Lejos de justificar la convocatoria urgente del órgano más importante del partido para tender un puente directo entre Ferraz y La Moncloa, ha despachado con un "gracias" a los socialistas salientes de la cúpula. "Agradezco el trabajo hecho y el que van a seguir desempeñando en otras responsabilidades", ha zanjado. Según la Agencia Efe, ha sido en privado donde el jefe del Ejecutivo ha trasladado a los socialistas que cada momento requiere un perfil político distinto.
De cara al próximo ciclo electoral, Sánchez ha instado a sus compañeros socialistas a "meter una marcha más" para afrontar los nuevos retos, como las elecciones municipales, autonómicas y generales, ya que según ha dicho su "prioridad" es ganar. "Tenemos ganas de ganar, sabemos hacerlo (...) lo hicimos en 2019 y lo haremos no me cabe duda en 2023. Lo vamos a hacer trabajando juntos, como un equipo", ha comentado.
"Ahora, compañeros y compañeras, toca meter una marcha más. Queda año y medio para las generales y muchos retos nuevos en el camino: los Presupuestos Generales del Estado de 2023, el final esperemos de la guerra en Ucrania, la solución a un problema que es global pero también local como es la inflación desbocada, las elecciones municipales y autonómicas y la Presidencia española de la Unión Europea".