Ucrania ha informado de que ha logrado recconectar la central de Zaporiyia a la red eléctrica después de que este jueves fuera desconectada a causa de un incendio.
La planta nuclear, la mayor de Europa, se encuentra bajo control ruso y sometida a un bombardeo constante en sus inmediaciones.
El operador público ucraniano Energoatom ha explicado que durante este viernes ha realizado trabajos para "reconectar" dos unidades de la central, que se está abastecimiendo en este momento de otra línea reparada de la red eléctrica ucraniana.
El fuego declarado este jueves, en los pozos de ceniza de la central, generó en dos ocasiones la desconexión de la última línea. Otras tres líneas había sido dañadas anteriormente por acciones que la empresa calificó de "ataques terroristas".
La situación de la planta ha generado gran preocupación por el peligro de que la confrontación termine llevando a un incidente atómico de consecuencias impredecibles.
Desde París, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, explicara que hay un principio de acuerdo con Ucrania y Rusia para que su agencia lleve a cabo una inspección en el lugar "en los próximos días".
El ejército ruso controla la central, la más grande de Europa, desde el pasado mes de marzo, pero los operadores ucranianos siguen trabajando en ella, en un contexto de bombardeos y estrés que preocupa a la comunidad internacional, empezando por la OIEA.