www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Un vacío muy grande nos deja la ausencia del admirado maestro Atilio Stampone, un caballero del tango

domingo 13 de noviembre de 2022, 18:28h

La creación de arquetipos que definen la imagen de las personas forma parte de los hábitos más comunes de nuestra mente; en el caso de las personas notables se agrega el componente promocional, venteado en los medios de comunicación. Así, a las virtudes innatas del artífice de una obra singular se agrega el halago trivial del éxito, un componente que poco o nada tiene que ver con el arte genuino; pero se lo suele, de un modo superficial, tener más cuenta que el talento natural que caracteriza a cualquier persona de probado talento. Para estos medios -y en especial para la televisión- se agrega la levedad de la pura simpatía que ante una cámara suscita el personaje. De tal manera vivimos aceptando la realidad o eso que los medios llaman realidad, más que a la propia existencia.

Tuve el privilegio de conocer y conversar muchas veces con el maestro Antonio Atilio Julio Stampone, que perdurará en la historia de la música popular argentina como Atilio Stampone. El mayor atributo personal que recuerdo de él, era una suerte de cortesía original o connatural que se manifestaba con soltura en el trato personal y halagaba siempre a quien lo conocía y trataba. Pero su rasgo más laudable o su mayor virtud se daba en su simpatía, en su sonrisa franca y en su sinceridad y calidad de ser humano. La versación y la sapiencia que lo caracterizaban eran solo las caras visibles de un espíritu profundo y admirable. Fue músico de tango, ejecutante de piano, arreglador, director y compositor y presidente por años de SADAIC, la Sociedad de Autores y Compositores de Música.

La formación del maestro Stampone fue clásica. Amigo íntimo de Astor Piazzolla, integró entre otras agrupaciones su famoso Octeto. En 1952, cuando contaba con veintiséis años, se aventuró a formar su propia orquesta, al tiempo que, paralelamente, componía las bandas musicales de importantes películas argentinas; entre ellas, una demasiado famosa que obtuvo en 1985 el Premio Óscar de la Academia de Hollywood al mejor filme extranjero, y donde él se destacó por el toque personal puesto en la banda sonora. Me refiero a La historia oficial, dirigida por Luis Puenzo y con actores de la talla de Héctor Alterio, Norma Aleandro y Patricio Contrera, entre otros.

Músico de vanguardia, entre sus obras se destaca el álbum Concepto, de 1972, considerado como una de las obras integrales más importantes de la historia del tango y la música del espectáculo. A esto se incorporó luego Concertango, bailado por Julio Bocca con coreografía de Ana María Stekelman. En el año 2000 Atilio Stampone fue designado director de la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto.

Su biografía nos dice que nació en el barrio San Cristóbal de Buenos Aires,​ el 1º de julio de 1926 en el seno de una familia de inmigrantes italianos, y que fue el segundo hijo de Antonio Stampone y Romana Zangone, que ya tenían a Giuseppe, de catorce años, que estaba aprendiendo a tocar el bandoneón y que entró después como bandoneonista en la orquesta típica del barrio, con la que se presentaban en todos los clubes y en los carnavales. Cuando Atilio tenía diez años de edad, tuvo que someterse a una operación quirúrgica. Pepe -con gran sacrificio y mucha confianza en su hermano menor- le compró un piano. Allí, muy niño, empezó Atilio sus estudios.

En cuanto a su primer encuentro con el tango se dio al ingresar como pianista en el conjunto donde trabajaba su hermano Pepe o Giuseppe, que ya era conocido como “el Tano Tanguero”, y con ese trabajo colaboraba con el mantenimiento de toda la familia. En 1941, a los quince años de edad, Atilio ingresó en la orquesta de Roberto Dimas, que actuaba en el café Marzotto de la calle Corrientes.​ Se cuenta que en una oportunidad, cuando Pedro Maffia fue a ver una actuación de la orquesta, quedó tan maravillado con el joven pianista y le propuso tocar en su concurrido local Tibidabo. Era apenas un adolescente que iba al Colegio Nacional; pero, en 1942, empezó a tocar el piano en la orquesta de otro grande del tango, el maestro Pedro Maffia.​ Según contaba Atilio, muy alegre y sonriente, en una oportunidad el maestro Maffia pasó por el café y después de escucharlo en un solo de piano, le pidió a don Antonio (el padre de Atilio) que lo dejara trabajar en su cabaret. El padre lo pensó un rato y le contestó con cortesía: “Mirá, Pedrito, te lo dejo al pibe; aunque con una condición: que en cuanto termina de trabajar, vos mismo lo pongas en el tranvía 16 para que venga derechito a casa. Atilio es un buen chico y no quiero que viva el ambiente del cabaret”. Tiempo más tarde Stampone le dedicó a su padre el tango “Viejo gringo”, como un homenaje al entrañable cariño que ambos se tuvieron.

En 1945, cuando apenas tenía diecinueve años, Atilio pasó a integrar la orquesta del cantor Roberto Rufino. “Como yo, otro tano, un tipo maravilloso, con una voz incomparable”, me confesó. Atilio, por esa época, era todo un artista y un profesional exquisito. Fue en ese mismo año que conoció a Astor Piazzolla. “Mi primer gran maestro, que se había separado de la orquesta del gran bandoneonista Aníbal “Pichuco” Troilo. Un año después, cuando Piazzolla formó su propio conjunto, Atilio se sumó como pianista, y allí permaneció durante tres años consecutivos hasta que el conjunto se disolvió en 1948. Terminada esta experiencia empezó una nueva etapa en sus estudios (en especial para perfeccionar su técnica pianística) con el célebre maestro Vicente Scaramuzza.

En 1949, contando con veintitrés años, participó como solista en la orquesta de Mariano Mores en dos comedias musicales: “El otro yo de Marcela” y “Bésame Petronita”. En el mismo año integró brevemente el conjunto de Juan Carlos Cobián, “otro grande del tango”, recordaría. En 1950 obtuvo una beca para estudiar con el maestro Carlos Zecchi en el Conservatorio Santa Cecilia de Roma.​ Luego de unos meses sus amigos Julián Plaza y Alfredo Marcucci (tangueros ambos) lo tentaron para realizar una gira por el mundo. Abandonó el conservatorio y viajó con ellos durante dos años recorriendo España, Italia, Francia, Grecia, Egipto, Siria, Líbano y Turquía, concluyendo la gira en Japón, donde fueron ovacionados.

Hacia finales de 1952, el consagrado músico regresó a Buenos Aires para formar parte de la orquesta que formó junto Leopoldo Federico, con la cual empezó a grabar para el sello TK, con los famosos temas “Criolla linda”, de Vicente Gorrese, Bernardo Germino y Luis Rubistein y “Tierrita”, de Agustín Bardi y Jesús Fernández Blanco, con la afinada voz de Antonio Rodríguez Lesende. Fue durante ese tiempo que Radio Belgrano de Buenos Aires contrató al bandoneonista Leopoldo Federico para dirigir su orquesta estable de tango. “Leopoldo me vino a ver y nos asociamos -recordaba- y fue entonces cuando por primera vez puede cumplir con mi sueño de la orquesta propia”.

Fue una época de oro para ambos músicos. En 1955 grabó un disco de 78 RPM con los temas “El Marne”, de Eduardo Arolas y su propio tango “Afiches”, con letra del poeta popular Homero Expósito, cantado por Héctor Petray. En 1956 grabó “Nueve puntos”, de Francisco Canaro y “Confesión”, de Enrique Santos Discépolo y Luis César Amadori; también con Petray como vocalista.

En 1955, Astor Piazzolla lo convocó para ser el pianista del Octeto Buenos Aires, junto a Enrique Mario Francini y Hugo Baralis en violines, José Bragato en violonchelo, Juan Vasallo en contrabajo y Roberto Pansera y Piazzolla empuñando sus bandoneones. Todo un éxito. Grabaron dos discos de larga duración,​ el primero de los cuales, “Tango progresivo” fue un éxito formidable de la vanguardia, que editó el sello Allegro.

Agreguemos que la experiencia con Piazzolla, aunque muy exitosa, sólo duró dos años y los músicos se dividieron para seguir sus propios rumbos; el de Stampone fue continuar dirigiendo su propia orquesta.​ Obviamente, no fue todo. Continuó con sus estudios de armonía, composición, contrapunto, fuga, dirección orquestal y dodecafonismo con los maestros Julián Bautista y Teodoro Fuchs. “Entre los clásicos -me confesó una vez mientras almorzábamos en un restaurante de Madrid, donde coincidimos durante una semana dedicada a Buenos Aires- estudié a Beethoven, Chopin y Ravel”. Atilio fue además, un gran devoto del jazz, y entusiasta admirador de Oscar Peterson, Bill Evans y Louis Armstrong. En 1958 grabó en Nueva York su primer long play con su propia orquesta, para la firma estadounidense Audio Fidelity; en esa oportunidad se destacaron los famosos tangos “El Once” de Osvaldo Fresedo, “La rayuela” de Julio de Caro, “Cabulero” de Leopoldo Federico y “Sensiblero” de Julián Plaza.

Ese mismo año de 1959 se casó en Buenos Aires con Lucía Marcó e ingresó al sello Microfón, donde grabó un disco doble de 45 revoluciones, con el cantor Ricardo Ruiz y dos temas instrumentales. Con esa empresa discográfica se mantuvo vinculado hasta la actualidad, grabando más de diez discos de larga duración. También, colaborando con el sello, acompañó a cantantes melódicos y participó del conjunto evocativo de tangos “Palais de Glace”, donde las actuaciones de su orquesta fueron memorables.

Porteño de pura cepa y tanguero de ley como se decía a sí mismo, hablar con don Atilio era siempre una renovada experiencia. Cabal amigo de sus amigos, nos encontramos muchas veces en la mesa de la Sociedad de Distribuidores de Diarios, Revistas y Afines, que realizaba dentro de sus actividades culturales el atrayente “mes del tango” y donde nuestro amigo era siempre convocado. El admirado y muy querido maestro se sumó a los más, donde nos esperan a todos para acompañarlos, hace apenas unos días. Había cumplido sus largos y fructíferos 93, pero seguía, según cuentan sus familiares con entusiasmo, tocando el piano y “al pie del cañón”, como se dice en buen argentino o en mejor porteño.

Roberto Alifano

Escritor y periodista

ROBERTO ALIFANO es escritor y periodista argentino, autor de algunos libros de poemas, de relatos y ensayos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (9)    No(0)

+
1 comentarios