El Govern de Pere Aragonès y el
PSC han alcanzado finalmente un acuerdo que permite desbloquear la aprobación de los
presupuestos de la Generalidad para este año, lo que supone un nuevo acercamiento entre los independentistas catalanes y los socialistas, y evidencia la ruptura de la política de bloques entre secesionistas y no secesionistas.
El acuerdo consta de dos documentos: uno de 26 páginas referido a las medidas estrictamente presupuestarias y otro de tres páginas que recoge los compromisos para impulsar "grandes infraestructuras de país" que los socialistas ponían como condiciones para pactar, como el proyecto de Hard Rock en el Camp de Tarragona, la construcción de la Ronda Norte (B-40), la "modernización" del Aeropuerto de Barcelona-El Prat o mejoras en Cercanías de Renfe.
El entendimiento entre el Govern y el PSC llega después de que ERC aceptara la semana pasada la construcción de la B-40, como exigían los socialistas, lo que ha llevado a ambas partes a intensificar en los últimos días las negociaciones, que culminaron anoche.
El presidente catalán, Pere Aragonès (ERC), y el líder del PSC, Salvador Illa, han firmado el acuerdo para los presupuestos catalanes en el Palacio de la Generalidad, una escenificación sobria, pero en el que ambos dirigentes han conversado ante los medios y también se han reunido en privado posteriormente.
Ambos dirigentes se han saludado con un apretón de manos inicial y acto seguido han charlado durante medio minuto en un tono cordial pero formal, donde han comentado la necesidad de este acuerdo presupuestario, según han explicado a EFE fuentes conocedoras; a pocos metros, observaba la escena Alícia Romero, quien ha liderado el equipo negociador socialista.
Tras ello, han posado ante los medios uno al lado del otro, con caras de satisfacción, pero sin escenificar un apretón de manos posado ante los fotógrafos, como el del pasado 14 de diciembre entre el presidente y la líder parlamentaria de los comunes, Jéssica Albiach, en la firma de su pacto.
Aragonès e Illa han accedido a continuación al salón de los diputados, como se conoce al espacio que es la antesala del despacho del presidente catalán: en una mesa, ambos han firmado los documentos del acuerdo de presupuestos y, ahí sí, han vuelto a estrecharse las manos cuando intercambiaban sus respectivas carpetas con el pacto.
Sellado ya el acuerdo, y con los medios ya fuera de la sala, presidente y jefe de la oposición se han reunido en privado durante unos diez minutos, donde según dichas fuentes han seguido hablando del presupuesto y del acuerdo alcanzado.
Ninguno de los dos ha comparecido a continuación, pero sí se espera que mañana jueves a las 9 horas lo haga el presidente catalán, Pere Aragonès, antes de la reunión extraordinaria de su gobierno en el que se aprobará el proyecto presupuestario, para dar luz verde a la tramitación parlamentaria.