Occidente busca que Xi Jinping abandone su calculada ambigüedad.
El plan de paz para Ucrania redactado por China ha sido recibido con escepticismo en Occidente, donde sus líderes consideran que el documento de Pekín carece de legitimidad por equiparar al agresor con el agredido. Pese a las diferencias, EEUU y la UE reconocen el papel determinante del Gobierno chino como el único actor capaz de presionar a Rusia para terminar con la invasión.
Conscientes de que Pekín tiene influencia sobre el Kremlin, líderes europeos buscarán en los próximos meses acercar posturas con China conscientes de la ambiguedad del país gobernado por Xi Jinping, entre el interés por no romper los lazos comerciales con Occidente y el intento por derrocar a Estados Unidos como primera potencia mundial.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, podrían realizar una visita a China en la primera mitad de este año, ha revelado el embajador del país asiático ante la Unión Europea (UE), Fu Cong.
En una entrevista concedida al rotativo oficial Global Times, el emisario aseguró que ya se están llevando a cabo las preparaciones necesarias para recibir a los líderes europeos, y aseguró que espera que los funcionarios de más alto rango de China y la UE mantengan más encuentros de este tipo en el futuro. Aunque Fu reconoció "algunos problemas" en las relaciones entre Pekín y Bruselas, también se mostró "muy optimista" de cara a la recuperación de estos lazos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este sábado que viajará a China a principios de abril para abordar la guerra de Ucrania. El objetivo de Macron es buscar que China "presione a Rusia" para "terminar con esta agresión" y "construir la paz".
Global Times también se ha hecho eco de la posible visita de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en los próximos meses.