Batalla física colosal a la que le faltó sólo puntería (0-0). Empate justo que beneficia al Barcelona.
Cuando sólo vale ganar en un partido de fútbol, se anuncian fuegos artificiales. Esto es, goles. Por eso en la previa del Betis-Real Madrid de este domingo se pronosticó una buena cosecha anotadora entre dos equipos que empiezan a verse contra la pared. Los andaluces anhelan regresar a la Liga de Campeones y viajan en la quinta plaza, a cuatro puntos de la Real Sociedad, equipo que marca la frontera de la élite continental. Esperan que en este curso alcancen a dar el salto definitivo que premie el sensacional trabajo que está autografiando Manuel Pellegrini en este lustro. Año tras año coquetean con lo más exquisito del Viejo Continente. Y esta vez lo hacen desde una idea más pragmática: soban menos la pelota, juegan con más verticalidad y necesitan menos pases para festejar.
Los merengues, en su caso, empezaron esta visita al Villamarín a diez puntos del liderato liguero. Les pilló esta cita en pleno refresco de sus dudas. Venían de pinchar contra el Atlético y de caer en Copa ante el Barcelona, ambas veces en Chamartín. Valga este dato: este lunes se inaugurará su primera semana de 2023 en la que no juegan hasta el fin de semana. El cansancio que arrastran, toda vez que han cerrado febrero con ocho partidos en 28 días, explica en parte su bajada de rendimiento. Otro de los elementos de análisis apunta a una pérdida súbita de puntería. En Anfield marcaron cinco goles en nueve tiros; en el derbi del pasado sábado anotaron una diana en 15 intentos; y en la derrota del jueves chutaron 13 veces, ninguna entre palos. Y por el camino se ha quedado Luka Modric. El Balón de Oro croata, baja para esta cita dominical, sólo ha jugado siete encuentros completos esta temporada.

Necesitan los capitalinos que los secundarios den un paso al frente. También los sevillanos, que han perdido a sus dos faros -Nabil Fekir se rompió el ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda y Sergio Canales padece una dolencia muscular-. Con ese contexto se enredaron unos y otros en una batalla más física que técnica, de ritmo alto, y a la que sólo las imprecisiones en el tercio decisivo le arrebató la virtud más valiosa de este deporte. Los visitantes chutaron cinco veces antes del descanso, todas fuera, y Courtois sólo realizó dos paradas en ese intervalo. Las llegadas más destacadas fueron el cañonazo lejano de Fede Valverde que lamió el larguero -minuto 32-, el latigazo de Ayoze -en maniobra facilitada por el rol de pívot de Borja Iglesias, minuto 9- que repelió el meta belga y las incursiones de Camavinga -buen lateral improvisado- que Vinicius y Benzema desaprovecharon con malos intentos.
'El Ingeniero' activó un doble lateral para contener a Vinicius y consiguió apagar al regateador. Sabaly y Ruibal trabajaron de lo lindo y bien. Pero, además, atacaron con valentía, asumiendo los mismos riesgos que su entrenador en el planteamiento de juego. Había que atacar por encima de todo, aunque regalaran la posesión y aguardaron para lanzar transiciones. Guido Rodríguez y William Carvalho, la doble ancla andaluza, se concentraron en vigilar a Rodrygo. El mediapunta brasileño se ha destapado como el punzón más venenoso de su delegación en este año, con su finura entre líneas. De su creatividad nacieron los apuros verdiblancos más serios en esta noche. Sus paredes aceleradas con Benzema dañan a cualquiera. Y por ahí germinó el gol del francés, en lanzamiento de falta, anulado por el VAR -por mano de Rüdiger, minuto 12-.
El Madrid compitió con voluntad dominante. Presionó arriba y quedó colgado, en bastantes situaciones, de la capacidad de cuerpeo de Rüdiger y Militao ante Borja Iglesias. El delantero gallego, listo, buscó sobre todo a un zaguero germano que sigue falto de confianza, seguridad en el cruce y atino. Pierde muchos duelos por su ausencia de iniciativa, que le convierte en lento. En esas se quemaron los 45 minutos iniciales y se activó una contrarreloj. Y los estrategas debieron ordenar más ambición en los vestuarios, porque la reanudación se inauguró con un verdadero tiroteo. Despertó Vinicius y en el ida y vuelta bordearon el gol Benzema -zurdazo cruzado que sacó Bravo-, Borja Iglesias -mano a mano perdido ante Courtois, tras el centro de Miranda-, Fede Valverde -nuevo trueno desde media distancia, que sacó el meta chileno- y Rodrygo -que perdonó, chutando alto un gran envío del motor uruguayo-. Con espacios brotó el talento, entre otros, del joven canterano Rodri.

Participaría del festival ofensivo Dani Ceballos. En el regreso a su casa fue suplente y dispuso de un disparo claro desde la frontal. Se le fue desviado por poco -minuto 75-. El utrerano hizo parte del cierre explosivo de un combate explosivo. Que se prendió desde temprano y se fue incendiando a medida que avanzó el minutaje. Pasó de puntillas Tchouaméni, superado por las revoluciones globales. En ese vaivén concentrado, que negó relevancia a la visita del próximo jueves de los béticos a Old Trafford y a los trascendentes compromisos que aguardan a los merengues en estas semanas, la incertidumbre desafío con fuerza al 0-0.
Vinicius, mucho más participativo en el segundo acto, se escapó y probó a Bravo a la carrera, sin ángulo, antes de que Luiz Felipe y Pezzela se coronaran como anti-aéreos certificados. Carvajal entró en cancha y fabricó, en compañía de Rodrygo, numerosos centros laterales que rondaron a la portería local. Nadie le puso las riendas al desenfreno y, con una gallardía reseñable, se vaciaron unos y otros. Pelearon hasta el final cada balón suelto, con un sentido épico del esfuerzo, si bien los capitalinos se volcaron más. Obtuvieron hueco Joaquín Sánchez -quién sabe si este será su último baile ante los merengues- y el canterano Álvaro Rodríguez. Y el telón se bajó, exahusto, sin un tanto que llevarse al paladar. Una suerte de injusticia en un esfuerzo colosal, emocionante. Los madridistas pierden otro trocito de Liga, se han quedado tan secos como Benzema.
Ficha técnica
0- Betis: Bravo; Miranda (Abner, min. 87), Luiz Felipe, Pezzella, Sabaly; Guido Rodríguez, William Carvalho (Guardado, min. 80); Ayoze (Luiz Henrique, min. 71), Rodri, Ruibal (Joaquín, min. 87); y Borja Iglesias (William José, min. 71).
0- Real Madrid: Courtois; Camavinga (Nacho, min. 63), Rüdiger, Militao, Lucas Vázquez (Carvajal, min. 59); Tchouaméni (Dani Ceballos, min. 63), Kroos (Álvaro Rodríguez, min. 87), Fede Valverde; Vinicius, Rodrygo y Benzema.
Árbitro: César Soto Grado. Amonestó a Camavinga, William Carvalho, Sabaly, Borja Iglesias, Rodrygo, Militao, Vinicius, .
Incidencias: partido correspondiente a la jornada 24ª de LaLiga, disputado en el estadio Benito Villamarín 8Sevilla).