Los goles de Griezmann y Riquelme, y mucho sufrimiento defensivo bastaron para los rojiblancos frente a Osasuna (0-2). El colegiado anuló un gol a los navarros con mucha polémica, en un arbitraje errático.
Tras lo ocurrido durante el pasado curso y por las dudas generadas en el inicio de esta temporada, a la plantilla del Atlético se le observa de reojo. Con ciertas sospechas. En sala de prensa se le ha preguntado a Diego Pablo Simeone de forma recurrente qué iba a hacer para que sus jugadores no se desconcentraran tras conquistar el derbi. Los precedentes no son optimistas con respecto a la consistencia mental de su equipo, por eso el viaje a Pamplona de este jueves era tan importante.
Los colchoneros, plagados de bajas, se presentaron en El Sadar con un once muy parecido al que batió al Real Madrid hace días. Y salieron, sobre todo, con la actitud correcta. Muy metidos, impusieron su clase en un centro del campo en el que Saúl y Marcos Llorente juegan, al fin, en sus posiciones respectivas. Parecería que el 'Cholo' ha finalizado las probaturas que han lastrado el rendimiento de estos interiores en estos años y los jugadores se lo agradecen. Lo que sí hay que apuntarle al estratega argentino es la visión de Samuel Lino en el rol de Yannick Carrasco.
Griezmann, clave
Por el perfil de este regateador devenido en asistente preferencial como carrilero llegaron las mejores opciones de los madrileños. Morata dispuso de la primera llegada clara, pero marró su finalización chutando muy lejos de la meta defendida por Aitor Fernández. Osasuna tardó algo en entrar en dinámica y su zaga de cinco defensas le sirvió para no hincar la rodilla temprano. Es más, de inmediato avisó Torró con un zurdazo desde la frontal que lamió la madera del arco protegido por Oblak. Pero la puntería es un don que ha recuperado el Atlético y en la siguiente llegada Griezmann abrió el marcador.

Se escapó Samuel Lino por izquierda y puso un centro envenenado que Morata no acertó a rematar, provocando desconcierto y el atacante francés, casi sin ángulo, engatilló un zurdazo que sorprendió a Aitor Fernández por el primer palo -minuto 20-. A partir de ahí se conjugaron dos circunstancias: los colchoneros replicaron su modelo y dieron dos pasos atrás, y los navarros iniciaron un asedio que se extendería en casi todo el minutaje. Le sobraron ganas y empuje a los pupilos de Jagoba Arrasate.
Se armó una tormenta de centros laterales, bien engrasa por Johan Mojica, que buscaba el remate de Ante Budimir. Ahí crecieron los antiaéreos visitantes, con Giménez y Witsel muy destacados. El central uruguayo fue el mejor de los suyos. Con todo, fue el propio Mojica el que casi alcanzó a empatar, con un intento potente que golpeó el poste. Mandó por completo el escuadrón navarro en cuanto a la posesión, los ataques (148 a 67) y las acciones que llevaron peligro a la meta rival (84-27). Los capitalinos se remangaron para completar un característico ejercicio de resistencia y llegaron a la orilla del descanso, aunque 'Chimy' Ávila, incisivo, a punto estuvo de embocar el 1-1. Se cerró bien el Atlético, cada vez más, para complicar el juego combinativo que trataron de hilvanar talentos juveniles como Aimar Oroz y Areso.
El asedio de Osasuna y la polémica
Tras el paso por vestuarios subió aún más las revoluciones el sistema pamplonés y el flujo de acercamientos aceleró. Con la grada entusiasmada por el ritmo y la intensidad de los suyos, el campo pareció volcarse hacia el área de Oblak. Achicaba balones como podía el favorito, con Hermoso providencial y el portero esloveno negando a Torró su remate claro. Y la conquista creciente de los 'rojillos', con centros constantes, terminó por localizar la grieta. En el minuto 75 David García hizo bueno un córner para conectar un cabezazo a gol.
Ahí apareció la figura del colegiado. Anuló el tanto de inmediato al contemplar cómo Witsel estaba tumbado sobre el césped. Entendió el trencilla, de errática actuación y virado hacia la visita, que Oroz golpeó al belga en el área. El VAR analizó la muy polémica jugada -porque el manotazo de Oroz, muy leve, llega tras un empujón de Giménez, no es voluntario- y confirmó la anulación del empate. Este fue el punto de inflexión, pues Osasuna no se repuso del sabor a injusticia. Arrasate fue expulsado, al igual que el 'Chimy' Ávila y un Morata que picó infantilmente en la tensión oponente.
Bajó la convicción navarra, enredada en protestas, y emergió entonces la pegada colchonera. Siempre con Griezmann como facilitador. El francés, clave, contemporizó para prender la mecha de una contra que Lino concluyó con asistencia para que Rodrigo Riquelme sentenciara. La perla colchonera sentó al portero con un amago rebosante de calidad y firmó el 0-2 definitivo. Resultado éste que vale para que los madrileños sigan levantando el vuelo y para que Arrasate proclame que "esta es la Liga que quieren", con el Atlético arriba.
Ficha técnica
0 – Osasuna: Aitor Fernández; Areso, Catena, David García, Juan Cruz, Mojica (Barja, m. 79); Aimar (Rubén García, m. 90), Torró (Iker Muñoz, m. 66), Pablo Ibáñez (Moncayola, m. 66); Budimir (Raúl García, m. 79) y 'Chimy' Ávila.
2 – Atlético: Oblak; Molina (Azpilicueta, m. 61), Witsel, Giménez, Hermoso, Samuel Lino (Riquelme, m. 81); Llorente (Riquelme, m. 66), Koke, Saúl; Griezmann y Morata.
Goles: 0-1, min. 20: Griezmann; 0-2, min. 81: Riquelme.
Árbitro: Juan Martínez Munuera. Expulsó a Jagoba Arrasate, 'Chimy' Ávila y a Morata (doble amarilla). Amonestó a Catena, Oroz, Aitor Fernández y a Samuel Lino.
Incidencias: partido correspondiente a la séptima jornada de LaLiga disputada en el estadio de El Sadar ante 20.192 espectadores. Antes del inicio del encuentro se realizó un homenaje a la golfista Carlota Ziganda, flamante campeona de la Solheim Cup con el combinado europeo.