El presidente del Parlamento de Cataluña, Ernest Benach, se desplaza en su vehículo oficial, un Audi A8 valorado en 110.000 euros, desde su domicilio de Reus al trabajo. El dirigente de ERC ha equipado el que ya se conoce como “coche fantástico” con, por ejemplo, un televisor, una mesa de trabajo y un reposapiés eléctrico que han costado a los catalanes 9.276 euros. Su idea, ha confesado, era habilitar una “oficina móvil”, aunque, tras comprobar que el asunto se le ha ido de las manos, ha pedido disculpas y retirará los extras del coche.
“Me duele especialmente que esto haya podido afectar a la imagen de esfuerzo de austeridad y contención en la gestión de los presupuestos del Parlament”, ha lamentado Benach. Sin embargo, y sólo centrando la atención en los vehículos oficiales, el Gobierno tripartito -al que pertenece ERC- cuenta con 9.023 plazas de aparcamiento, 134 chóferes y 96 coches. En total, la suma que supone mantener ese capital material y humano supera los ocho millones de euros.
Remodelar un despacho, “sólo” dos millones de eurosComo informó EL IMPARCIAL hace unos días, la Generalitat fomenta, desarrolla y sustenta seis embajadas. A la de París, Berlín, Bruselas, Milán y Londres se incorporará muy pronto la de Nueva York. Para todas ellas, Cataluña destina anualmente 70 millones de euros. Pero esta cifra no resulta tan elevada si se compara con la que el Ejecutivo de esta Comunidad emplea en el fomento de la lengua catalana: 156 millones de euros al año.

En Galicia, el Gobierno es bipartito. Aunque a menor escala, el despilfarro ha sido el principal punto del orden del día en las sesiones plenarias de la cámara autonómica. Ciñéndose a los datos de la Xunta, el número de asesores de la institución ha crecido un 13 por ciento desde que Touriño llegó a la presidencia. Alberto Núñez Feijoo, líder del Partido Popular gallego, denuncia que se está ocultando a 64 asesores, y que la cifra real se acerca a las 109 personas de confianza del presidente brasileño, Lula Da Silva, quien gobierna un país de más de 190 millones de habitantes.
Quien aconsejó a Touriño sobre la decoración de su despacho de San Caetano no tuvo en cuenta la austeridad. Remodelar su lugar de trabajo, éste sin ruedas, costó dos millones de euros. Para sonrojo del presidente gallego, pocas fechas antes se filtró el coste, esta vez sí, de su vehículo oficial: 480.000 euros.
Manuel Chaves, presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía, realizó unos arreglos de rehabilitación del Palacio de San Telmo, desde donde gobierna a los andaluces. La oposición le culpa de haber dilapidado 60 millones de euros en un edificio en el que se ha invertido más del doble de lo que se destina a colegios en la provincia de Sevilla o el triple de las partidas para programas de erradicación del chabolismo o para centros de salud.