El ministro del Interior del Gobierno francés lanzó el pasado lunes una dura acusación contra Karim Benzema. En una intervención en el canal 'Cnews', el polémico Gérald Darmanin afirmó que el futbolista "tiene vínculos, todo el mundo lo sabe, es notorio, con los Hermanos Musulmanes (organización islámica ancestral que es catalogada como terrorista por algunos países, entre los que están Arabia Saudí y Rusia)". En esa declaración, y a colación del violento capítulo que está viviendo el conflicto árabe-israelí, defendió el dirigente que figuras de la dimensión del delantero galo deben cuidar sus declaraciones políticas porque "tienen una responsabilidad" con la juventud. Son muy influyentes, incidió.
Estas palabras del político prendieron la mecha en Francia, en un momento en el que el Ejecutivo de Emmanuel Macron ha elevado la alerta antiterrorista a su punto máximo. Pero la cosa no quedó ahí, ya que este miércoles el mismo ministerio aportó más datos a 'RMC Sport'. Estas fuentes de Interior alegaron varias situaciones para sustentar su acusación a Benzema: se negó a cantar La Marsellesa en sus partidos con la selección nacional; hace un presunto "proselitismo a favor del culto musulmán" en redes sociales; apoya al luchador campeón de UFC Khabib Nurmagomedov, que profesa el islam y ha deseado que "Alá desfigure a esta basura (refiriéndose a Macron) y a todos sus discípulos que, en nombre de la libertad de expresión, insultan la fe de más de 1.500 millones de musulmanes"; y se fotografió junto a Nourdine Mamoune, imán de la localidad de Meaux investigado por el asesinato yihadista del profesor Samuel Paty (en 2020).
Benzema, contra el ministro del Interior de Francia
El ministerio argumenta que todos estos episodios "constituyen una señal particularmente ambigua para un deportista que tiene tanta audiencia", aunque reconoce que no son indicios suficientes para llevar al delantero ante los tribunales. El Estado francés ha endurecido su mensaje y la situación no sólo ha tenido consecuencias para el exjugador del Real Madrid. El Niza ha decidido suspender de forma inmediata a uno de sus futbolistas por su actividad en redes sociales. El zaguero argelino Youcef Atala ha sido investigado por la Fiscalía de la mencionada ciudad, acusado de un posible delito de apología del terrorismo por compartir los discursos de un predicador islámico que presuntamente ha emitido ataques antisemitas a Israel por la contundente respuesta del país hebreo a los graves atentados de Hamás.
Benzema decidió guardar silencio a pesar de la tormenta que se le ha venido encima. Pero la temperatura ha subido hasta el punto de que Valérie Boyer, senadora de Los Republicanos, ha exigido que le quiten la nacionalidad francesa y el Balón de Oro ganado en 2022. Y hay más: la eurodiputada Nadine Morano (del partido de Nicolas Sarkozy) acusó al delantero de ser "propaganda de Hamás" y el publicista Frank Tapiro calificó al futbolista como un "colaborador del terrorismo". Esta amalgama de ataques han provocado que Karim y su equipo jurídico reaccionen con determinación.
La respuesta pasa por denunciar al ministro del Interior, a Morano y a Tapiro. En declaraciones a 'Le Parisien', el abogado de Benzema proclamó lo siguiente: "¡Esto es falso! Karim Benzema nunca ha tenido la menor relación con esta organización (Hermanos Musulmanes)". "Estamos estudiando tomar acciones legales contra este ministro en virtud, por ejemplo, de la ley sobre la manipulación de la información tan apreciada por nuestro Gobierno; y de los delitos de difamación o incluso de insulto público, porque este vínculo inexistente, que según él es bien conocido, se presenta evidentemente como despectivo", prosigue Hugues Vigier antes de señalar que "es inaceptable que quienes gobiernan crean que se les permite hacer cualquier cosa por conveniencia". "Rezar el 15 de octubre por las poblaciones civiles bajo las bombas que no perdonan ni a mujeres ni a niños no es, evidentemente, ni propaganda a favor de Hamás, ni complicidad con el terrorismo, ni actos de colaboración", ha precisado el letrado.
El uso político en un momento de pulsión antiislamista
Este jueves, en 'RMC Sport' y 'BFMTV', Vigier también se ha referido a la voluntad de quitarle la nacionalidad a su cliente. "Karim Benzema es francés, no tiene doble nacionalidad. Leí en alguna parte que ella (Boyer) escribió que tenía la doble nacionalidad. Sólo es francés y nunca ha pedido ni querido la nacionalidad argelina. Su madre es francesa", ha aclarado. Y ha manifestado que "si nos remontamos a la Historia, es como si la Alemania nazi se planteara despojar de la nacionalidad a los nacidos en Alemania".
En esta fecha ha tomado la palabra también Jean-Luc Mélenchon. El líder izquierdista ha dicho lo siguiente: "El Gobierno y sus aliados han optado por demonizarlo (a Benzema). Le tratan de 'francés de papel'. Con enemigos así, que usan esos términos, usted debe ser una persona destacable, sin odio étnico o religioso (...) Soy nieto de personas que también fueron tratadas de 'franceses de papel' (sus abuelos eran españoles) por los 'petenistas' que retiraban sus papeles a los que eran franceses desde hacía menos de diez años". "Francia pertenece a aquellos que la eligen. Los que nos insultan, no la merecen", ha sentenciado.