Los ministros de Exteriores del G7 hicieron este miércoles un llamamiento en favor de una pausa humanitaria en Gaza, para facilitar la creación de un corredor seguro que permita la entrada inmediata de ayuda, y pidieron hacer lo posible para evitar una escalada y expansión del conflicto palestino-israelí. El G7 condenó además los "ataques terroristas" del grupo islamista Hamás y de "otros grupos", tal y como dijo la canciller japonesa, Yoko Kamikawa.
Según Kamikawa, los cancilleres del G7 pidieron "la liberación inmediata de los rehenes", llamaron a respetar las leyes internacionales y se comprometieron a "involucrarse" en la búsqueda de "una solución duradera y estable en Gaza para lograr una paz duradera".
"Destacamos la necesidad de adoptar medidas urgentes para abordar el deterioro de la crisis humanitaria en Gaza. Todas las partes deben permitir la ayuda humanitaria sin obstáculos para los civiles, incluidos alimentos, agua, atención médica, combustibles y alojamiento, y acceso para los trabajadores humanitarios", reza la declaración conjunta.
El bloque añadió: "Apoyamos las pausas humanitarias y los corredores para facilitar la asistencia que se necesita con urgencia, el movimiento de civiles y la liberación de rehenes". "Por primera vez, los miembros del G7 hemos sido capaces de adoptar un mensaje común sobre la situación actual" en Israel y Palestina, que destaca "la importancia de una paso humanitario" y que siga un proceso de paz en el que "la solución de los dos Estados es la única opción viable", señaló Kamikawa en una rueda de prensa.
Biden pide también una pausa
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, confirmó este martes que pidió al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, una "pausa" de la ofensiva en la Franja de Gaza durante la llamada que ambos líderes mantuvieron el lunes.
Preguntado por la prensa durante un evento en Washington, Biden confirmó que hizo esta petición al primer ministro pero no detalló cuál fue la repuesta de Netanyahu.
Biden y Netanyahu sostuvieron el lunes una llamada en la que, según un comunicado de la Casa Blanca, "discutieron la posibilidad de que haya pausas tácticas para facilitar la salida segura de los civiles en las áreas de combate, asegurar la entrada de asistencia y facilitar una potencial liberación de los rehenes".
Estados Unidos, que ha expresado su apoyo inquebrantable a Israel en la nueva guerra de Gaza, ha evitado pedir un alto el fuego generalizado en los combates y ha abogado por "pausas" temporales de los combates en ciertas áreas del enclave para permitir que fluya la ayuda humanitaria.
La Administración de Biden sostiene que un alto el fuego solo beneficiaría a Hamás dado que le permitiría rearmarse para volver a atacar a Israel. Netanyahu, por su parte, ha afirmado que la ofensiva israelí no se detendrá hasta la liberación de todos los rehenes de Hamás e incluso abrió la puerta el lunes durante una entrevista con la cadena ABC a que Israel controle Gaza de manera indefinida después de la guerra.
El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, reiteró este martes la oposición de su Gobierno a que Israel ocupe Gaza en la posguerra. "El presidente Biden ha sido muy claro: No apoyamos una reocupación de Gaza por parte de las fuerzas de defensa israelíes", afirmó el portavoz en una rueda de prensa.